Alcanzar la carbono neutralidad al 2050, manejando nuestros bosques y suelos de aptitud forestal

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Luis Otero es investigador del Centro de Estudios Ambientales de la UACh y Director de FSC Chile, Cámara Ambiental, y en la COP25 realizada en España en 2019, propuso comenzar a trabajar un paisaje forestal en mosaicos, resiliente al cambio climático y que contribuya a la meta país de carbono neutralidad y desarrollo social. Esta es su interesante propuesta:

Durante la colonización del sur, hace cerca de 100 años, los bosques nativos fueron quemados para establecer actividad agropecuaria. Fueron incendiados casi dos tercios de los 21 millones de ha de bosques originales. Hoy se han regenerado cerca de 7 millones de ha y el país cuenta con 3 millones de ha de plantaciones y 14,4 millones de ha de bosques nativos, de los cuales 4 millones están protegidos en el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado, administrado por la Corporación Nacional Forestal, CONAF. De los 10,3 millones restantes, se estima que 6,5 millones es posible de manejar en forma sustentable. Es importante señalar que se han recuperado 2/3 de los bosques originales y el país cuenta con el doble de bosques nativos que en 1940. Además, producto de los incendios, se erosionó el 78% de los suelos de la cordillera de la Costa, entre Valparaíso y Cautín y también en Aysén.

El país ha forestado cerca de 3 millones de ha de plantaciones que fueron impulsadas desde los años ‘60, bajo distintos regímenes políticos. Sin embargo, se generaron diversos problemas ambientales y sociales, como el alto consumo de agua en las cuencas, la pérdida de biodiversidad, la sustitución de bosques nativos, los paisajes homogéneos y el alto riesgo de incendios, por la continuidad del combustible.

Hoy Chile ha adquirido diversos e importantes compromisos en las últimas conferencias internacionales sobre cambio climático y en este mismo espíritu la actividad forestal se comprometió a plantar 200 mil hectáreas al 2030, la mitad de ellas con especies nativas; y a manejar otras 200 mil ha de bosques nativo. Incluso el actual gobierno se comprometió, a ser un país carbono neutral al año 2050, una misión mucho más ambiciosa. Entonces, ¿cómo podemos alcanzar la carbono neutralidad al 2050? La respuesta: manejando las cerca de 10 millones de hectáreas que componen el conjunto de nuestros bosques y suelos de aptitud forestal. Este ejercicio nos muestra el potencial que tiene el sector forestal, entre otros rubros productivos, para mitigar y adaptarnos al cambio climático.

La estrategia que planteo y que he estado socializando en espacios como la FSC y en la COP25, sobre el manejo de esta gran cantidad de superficie, se basa en la construcción de un paisaje en mosaicos o mixto, mediante forestación con especies nativas y exóticas en las áreas deforestadas y el manejo de los bosques nativos secundarios y degradados, para recuperar su stock de carbono original.

Se trata de una estrategia de paisajes mixtos, en mosaicos de ecosistemas silvoagropecuarios, que favorezcan un uso múltiple del territorio para el desarrollo social y local, la recarga de acuíferos, la belleza escénica y la prevención de los incendios forestales.

En otro punto, el uso sostenible del stock de madera que se generará, implicará la cosecha de su crecimiento anual, permitiendo sustituir derivados del petróleo por productos de la madera, como elementos de plástico, fibras textiles sintéticas, combustible fósil e incrementar el uso de las maderas en productos de larga duración, como la vivienda.

Las propuestas forestales para alcanzar la carbono neutralidad:

·         Aumentar la superficie forestal mediante plantaciones en mosaico o un paisaje mixto, de especies nativas y exóticas en 4 millones de ha

·         Restauración natural de bosques degradados, mediante la exclusión de la ganadería, en 3 millones de ha de bosques nativos.

·         Manejo e incremento del stock de CO₂ en bosques nativos secundarios, en cerca de 3 millones de ha.

·         Plantación de praderas degradadas erosionadas, en sistemas silvo pastorales, en 2 millones de ha con coberturas de árboles de 20% a 30%.

·         Preservación a largo plazo de bosques nativos, a través del establecimiento de áreas protegidas estatales y privadas, en cerca de 4 millones de ha.

Las emisiones actuales de CO₂ en Chile corresponden a cerca de 92 millones de toneladas. Para llegar a ser CO₂ neutral en 30 años, manteniendo la actual tasa de emisiones, se requiere la forestación  de 4 millones de ha de plantaciones en mosaicos (exóticas y nativas en proporciones iguales), más el manejo de 3 millones de ha de renovales, 3 millones de ha de bosques degradados y 2 millones de ha de plantaciones silvo pastorales.  El costo es de aproximadamente $250 millones de dólares al año, menos que el presupuesto anual de Indap. Esto generaría 1 millón de empleos directos, además de los indirectos y 30 millones de m3 adicionales anuales de madera sostenibles para la industria, disponibles para sustituir derivados del petróleo.

Ventajas indexas del paisaje en mosaicos

El FSC establece en su Principio 6 que: “La organización deberá manejar el paisaje para mantener y/o restaurar un mosaico variable de especies, tamaños, edades, escalas geográficas y ciclos de regeneración, de forma adecuada y en función de los valores paisajísticos en la región y para mejorar la resiliencia ambiental y económica (FSC,2014. Estándares genéricos). Un ejemplo de esto es el paisaje mixto del Lago Budi, en la región de La Araucanía, en plena zona mapuche-lafquenche, donde se ha respetado la vocación natural de los suelos y  los con mayor pendiente tienen plantaciones o bosques nativos. Aquí se mezclan plantaciones de pino, eucaliptos y bosque nativo con praderas y cultivos. Este paisaje mixto es más rico en términos productivos, de empleo y en un sentido social, ya que permite el sustento de la población local.

Sus efectos en las cuencas

Los paisajes mixtos de diferentes usos y las plantaciones en mosaicos permiten mitigar los problemas de sequía generados por el cambio climático. Esto se explica porque las áreas recién cosechadas podrán captar e infiltrar el 30 al 40% del agua durante el verano, los bosques interceptan con sus copas entre el 18 al 35% del agua de lluvia, del agua restante el 20% la infiltran en el suelo. De esta forma, la mezcla de plantaciones de exóticas y especies nativas permitirá incrementar considerablemente el agua en las cuencas. Por otro lado, por cada 10% de superficie de bosques nativos restaurados, es posible incrementar en un 14% del agua de la cuenca.

Entonces, un paisaje de plantaciones en mosaicos, con áreas recién cosechadas, áreas de bosques juveniles y adultos, permite captar mayor cantidad de agua que las superficies homogéneas, de una sola edad.

La posibilidad de incendios forestales

La homogeneidad y continuidad del combustible son los factores de mayor riesgo de incendios en las plantaciones forestales. Un paisaje de plantaciones homogéneas con alta carga de combustible genera alto riesgo de incendios. Por ello un paisaje mixto o en mosaicos, donde hay  bosques de diferentes edades, con distinto volumen y áreas de uso agropecuario, disminuye los riesgos y permite un mejor combate de incendio en el terreno.

Biodiversidad en mosaicos

Las plantaciones y cosechas en mosaicos son un elemento clave para una mayor biodiversidad  a escala de paisajes. Con mayores oportunidades para diferentes especies de flora y fauna, debido a mayor diversidad de hábitat, de luminosidad, de humedad, de suelos, etc. La estructura en mosaicos es propia de los bosques naturales, que se desarrollan en base a perturbaciones como caídas por vientos, incendios, deslizamientos, etc., para luego generar un mosaico de especies y clases de edad. Por ejemplo, en la región de Los Ríos se han intervenido más de 40 predios en mosaicos, por las empresas Forestal Arauco y AnChile, con total éxito desde el punto de vista operacional y de conservación del paisaje.

Para lograr la carbono neutralidad, son varios los sectores productivos que deben converger, pero gran parte de la solución la tiene el sector forestal. Es así, como esta propuesta fue presentada en Madrid, durante la COP25, al Ministro de Agricultura Antonio Walker, a Andres Couve, Ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, al Director Nacional de Conaf José Manuel Rebolledo y al Director Nacional de Corma, Juan José Ugarte. Las reacciones han sido positivas, pero requiere de mucho apoyo político y todavía es un tema que está en discusión.