Alejandro Moraga de Transportes Moraga: Trayectoria que busca dejar un legado

0
388

El transporte terrestre es el más usado en el sector forestal por su versatilidad y variedad de medios para acceder a las operaciones de terreno, centros procesadores y puntos de embarque y desembarque. En Chile el transporte terrestre forestal representa aproximadamente el 45% del costo total de la producción. Entonces, el desarrollo de este sector de la industria forestal es un elemento estratégico

Alejandro Moraga es el fundador y líder de Transportes Moraga Ltda. quien en 38 años trabajo ha visto grandes transformaciones. La empresa hoy reúne a 18 subcontratistas que trasportan rollizos de pino y eucalipto, desde diferentes predios hacia las plantas correspondientes para ser procesada de acuerdo a los requerimientos de Arauco, abarcando un radio geográfico entre las regiones del Biobío y los Ríos.

Fue en 1995, cuando compra un camión a la empresa en la que trabajaba, “mi profesión es técnico mecánico así que generé dos rubros de inmediato. Me quedé con el conductor y yo hice mi giro de mantenciones mecánicas. De ahí, con esta primera compra, aparece el transporte como un gran desafío. Al correr los años logré comprar varios camiones con una administración muy austera pero al final de cuentas, de acuerdo a las circunstancias y a la responsabilidad civil que produce un accidente, se crea la empresa Sánchez y Moraga Ltda. en 2004.”

Otro paso importante llega en 2011, cuando decide no continuar en el negocio con camiones propios. “Hay que considerar dentro de todo este proyecto, del 1995 al 2004, que la empresa Arauco vio mi gestión, notó que fui una persona innovadora al acercarme a la tecnología, me considera una persona de confianza, y me propone agrupar a los pequeños transportistas que existían y para que los administrara, hacer más fácil el trabajo y ayudar a guiarlos con la facturación y la operatividad. Al final, se entendían conmigo. Llevaba varios años en esto, conozco el rubro desde el ‘83 cuando comencé trabajando en una empresa de áridos y transportes, entonces sabía muy bien del rubro”, explica Moraga.

Transportes Moraga Ltda. se adjudica la licitación con Arauco a un turno por 5 años a contar del 2013, con un total de 25 cupos para subcontratar transportistas de carga, que ejecuten el transporte de rollizos, más dos cupos de reemplazo. Adicionalmente, la empresa mantiene una licitación desde 2019 hasta 2023 con 23 cupos en doble turno y adicionalmente  tenemos 7 camiones en transferencia entre aserraderos y planta Celulosa.

Con el pasar del tiempo, ingresaron más personas que llegaron de distintas empresas que permitieron la administración de sus bienes y conductores. Hoy trabajan siete personas en administración para 18 subcontratistas y 46 conductores. “Ellos fueron emprendedores así como yo lo fui”, agrega. “Arauco vio como poder impulsar una economía a los trabajadores y esto significa que hay mucho conductor que está en Transportes Moraga, que es dueño de su propio camión.”

Profesionalizar la operación del transporte

“Mi eslogan es la transparencia. Yo  nunca me he quedado con un peso de nadie, lo que si hay es un cobro por esta administración, un costo para llevar la contabilidad, el control de viajes, el tener prevencionistas y supervisores. Hay una logística potente a través de una central de transportes, un jefe de operaciones y asistentes de radios; y esto es día y noche.”

Alejandro Moraga explica que existen bastantes cambios los que considera fenomenales. “Hoy tenemos tecnología de punta en los camiones a través de tres GPS para gestionar el flete, tenemos un tipo de control de flota donde podemos saber hasta el nivel de combustible en los estanques, la cantidad de frenadas, etc. A parte de cuidar mucho hoy la velocidad y lo que es que excelente, con muy buenos resultados es la aplicación de una tecnología que controla la fatiga del conductor con cámaras que detectan movimientos faciales. Cuando se va quedando dormido, tiene un sistema de movimiento en el asiento y una chicharra en la cabina, nos informa la situación del conductor y se sigue un protocolo donde debe detenerse, nos contactamos, conversamos con él y debe buscar un lugar para estacionarse y si es necesarios que duerma, lo haga. No tenemos problema con eso.

¿Los ataques a camiones son un problema para ustedes o considera que son hechos aislados?

Hoy nosotros trabajamos con temor. Al calcular una tarifa, y lo conversamos con nuestra gente, consideramos que nuestro trabajo es un riesgo. Nos sometemos a un riesgo y estamos vendiendo terror. A un contratista nuestro le han quemado dos veces camiones nuevos, con 17 días de trabajo. En cuanto a seguros está muy complicado. Esta persona tuvo que pagar 12 millones de pesos y asumir una pérdida de equipo nuevo. Ha sido complicado, sobre todo para pequeños empresarios que están emprendiendo que, en realidad, no tienen muchas espaldas.

¿Y hay alguna consecuencia emocional en las personas o han optado por negarse a ir a trabajar a zonas conflictivas?

Si, hay un tema sicológico que se grafica de diferentes formas. Por ejemplo, cuando implementamos el sistema de control de sueño en esta nueva licitación, se incorporaron bastantes conductores porque se doblaron los turnos e hicimos una charla a las esposas y familia los que vinieron por grupos y les hablé sobre qué es lo que hace su esposo, su hijo, su pareja, etc., les mostrábamos situaciones de sueño detectadas, la importancia del dormir bien para ese trabajador y ahí salieron varias inquietudes como el miedo, preguntaban ¿qué pasa en un ataque incendiario? La sicosis es de madres, hijas y esposas. El conductor asume que hay que continuar con la labor porque es su sustento, pero se vive con ese temor. En los lugares donde hay conflicto muchas veces tenemos que ir, porque si no vamos, ¿cómo pagamos?

¿Y cuáles son los desafíos siguientes?

El desafío más grande que tengo en este momento y espero lograrlo es jubilarme, pero el legado está en el equipo de administración que está perfeccionándose para dirigir a este grupo y seguir con este proyecto. Ese es mi sueño. Durante 24 años he apoyado a personas que no tenían las mismas capacidades y hoy han salido adelante.

Hoy estamos pasando por situaciones complicadas por el estallido social y ahora por la pandemia. Económicamente no es el mejor momento, nuestras tarifas van en caída, 12,5%, en tres meses. Esperamos tener la capacidad y la posibilidad de reinventarnos y tener el apoyo de la empresa Forestal Arauco, para llegar a terminar este proyecto social de conductores emprendedores. Siempre seré agradecido de FASA en creer en mi proyecto.