CBI Chile, pioneros en el desarrollo de carros garra para trabajo con soportes intermedios

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Esta empresa de Concepción, que importa maquinaria forestal desde Suecia y Canadá, cuenta con varias empresas contratistas forestales como clientes para cabezales procesadores y huinches de asistencia, entre otros. Hoy también provee de carros de madereo con garra para el trabajo de cosecha en altas pendientes, en los bosques de Chile.

Por las características geográficas de nuestro país, el trabajo en las faenas de cosecha forestal en alta pendiente demanda cada vez más tecnología y seguridad para las personas. Hasta hace algunos años, las empresas contratistas trabajaban con torres de madereo y carros tradicionales, los que hacían la extracción a través de estrobos que trabajadores amarraban a los árboles los cuales eran arrastrados hacia arriba, a la cancha. Esta es, sin duda, una tarea riesgosa para estroberos y motosierristas, con altas tasas de accidentabilidad y fallecimientos por accidentes laborales, una realidad hasta hace poco tiempo atrás.

Fue en este contexto, que CBI introduce en las faenas forestales chilenas carros garra que tienen la capacidad de pasar a través de soportes intermedios, lo que permite mecanizar esta parte de la faena sin necesidad de exponer a las personas a accidentes muchas veces fatales, en las faldas de los cerros. De esta manera el carro baja, toma los árboles con la garra, los transporta y sube hacia la cancha y descarga sin intervención humana, significando un gran paso en mejorar las condiciones laborales de quienes trabajan en este rubro.

Roberto Moncada, gerente de CBI, cuenta que “si bien en Chile existían carros con garra, estos NO podían pasar soportes intermedios, siendo una limitante ya que al no tener esta posibilidad, no pueden operar en topografías convexas complejas con cambios de pendientes laterales. Entonces la tecnología estaba limitada y la planificación de la faena también, obligando a dejar zonas que no podían ser intervenidas con estos equipos.”

Por esta razón, se buscaba un carro con garra que fuera capaz de sortear esta condición topográfica y en 2018 Moncada junto a Jorge Jiménez de la contratista Forestal San Agustín, viajan a una pequeña fábrica ubicada en Lingenau, Austria, donde se desarrolló, gracias a la gestión de Roland Fürst, un carro exclusivo para nuestro país, adaptando la tecnología usada en otros tipos de carros, a las características de cosecha en las pendientes chilenas. “Fue la unión de tres partes, un gestor en Austria, el distribuidor que es CBI y el empresario forestal que se arriesgó con el primer carro”, agrega Roberto.

Con este equipo, CBI hoy es único en el mercado y hay quienes están trabajando en desarrollar esta misma tecnología. “Fue una revolución en nuestro sector forestal, porque se pueden ocupar torres que estaban dadas de baja y que pueden trabajar con este sistema de garra para sacar a los trabajadores de la ladera de cerro (de hecho, la accidentabilidad del proceso de los estroberos en la ladera y en cancha baja a cero)”, señala Roberto Moncada.

Sobre las ventajas operativas de este carro con garra, destaca su sistema funcional de diseño simple y compacto, con sistema de comunicación inalámbrico entre el carro y el operador en la torre, con componentes de marcas reconocidas y con repuestos accesibles. En cuanto a su operación, el gerente de CBI explica “es interesante ver como las nuevas generaciones tienen una habilidad casi innata con el joystick, según las experiencias que hemos visto en terreno. Tienen cámaras de video en la cabina que permiten ver cómo trabaja pendiente abajo. No requiere una mayor capacitación y luego de dos a tres horas, los operadores lo manejan perfecto. Pero la primera gran ventaja es el poder disminuir la accidentabilidad en una faena de torres que es intrínsecamente riesgosa y mecanizar la faena es muy atractivo para las empresas mandantes. Hay también un incremento en la productividad porque puedes al menos, duplicar lo que hacías con los carros tradicionales y te permite ocupar torres de madereo que estén trabajando, sin tener que hacer una inversión nueva.”

Actualmente hay 12 carros trabajando en las pendientes forestales de Chile y 3 que están en camino con bastante interés de parte de las empresas mandantes ante los nuevos modelos de trabajo con las contratistas, generando así una revolución que se esperaba hace mucho tiempo en el sector forestal chileno.