César Retamal Medina, trabajador destacado

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Reconocido por la empresa contratista forestal en la que trabaja y por Corma, “El Negro” como le dicen sus compañeros, destaca por su calidad humana y espíritu de superación.

Hace 26 años César Retamal Medina empezó a trabajar en la empresa Antilemu (antes Antillanca) y desde el primer día su fundador, Byron Smith, se fijó en él y en su capacidad para superarse. Siempre ha vivido en el sector de Ramadilla en la comuna de Arauco y estudió mecánica en el liceo técnico de Curanilahue. Cuando salió de 4° medio, empezó a trabajar como estrobero, pero duró poco en ese rol. Actualmente es operador de Harvester y ha pasado por todas los trabajos que ha tenido la empresa. “De primera empecé como estrobero, ahí estuve 15 días no más porque como había estudiado, me fui a la parte mecánica. Estuve como 3 años a cargo de la mantención de las maquinarias y después me empecé a subir a las máquinas, a los cargadores, a las grúas, Skidder, Grapple, Feller y así por todas las máquinas. Las últimas que llegaron son las Harvester, así que ahí pasé a esta área donde estoy hoy.”

Premio Byron Smith

En mayo de 2014 falleció el fundador del Grupo Antilemu y en noviembre de ese año se realizó el primer encuentro con su nombre, donde hubo discursos, homenajes y videos. Desde  entonces, cada año se realiza esta actividad de reconocimiento para los trabajadores y lo  más importante del encuentro es el premio “Byron Smith”. La directora del Grupo Luisa Estefó González explica que este premio significa el reconocimiento al trabajador integral del grupo, regalándole un fin de semana completo con su familia en un centro recreacional de Quillón. “Todo esto partió para proyectar el sentido que formó mi marido que falleció hace tres años, dándole un poco de énfasis a las personas que es lo que él siempre destacó. Sentía que las personas se comprometían con la empresa y las trataba de proyectar, entonces esto nació para hacerle un homenaje a él y encontrar a la persona que siempre está camiseteada, una persona positiva, trabajadora con relativa antigüedad y con compromiso en el tiempo, como es el caso de César, que obtuvo este reconocimiento en 2017.”

Pero no sólo eso, ese año César también fue postulado por su empresa a los premios que entrega anualmente Corma, al mejor trabajador contratista forestal, reconocimiento que obtuvo en una ceremonia realizada en el Teatro de la Universidad de Concepción, frente a autoridades y compañeros. “No tenía idea, sentí que me caía un balde de agua fría por la espalda, no me lo esperaba.”, explica César. “Creo que los he recibido por la camiseta puesta no más, siempre he estado dispuesto a cooperar a la empresa. Con Don Byron teníamos amistad, porque máquina que compraba o llegaba, me buscaba a mí, siempre andaba de los primeros.”

Lucía explica que César fue formado desde su llegada a l trabajo, “empezó desde muy joven, vio en él a una persona que iba a ser capaz de surgir. Muy joven sin mucha preparación, veía la proyección y lo fue formando.”

El padre de César, Domingo Retamal, también trabajó con Byron Smith como motoserrista durante 25 años, “se sintió mal y negoció con la empresa para descansar y seguí yo.” César está casado Brígida y tiene tres hijos, el mayor Nicolás de 22 años, estudiante de ingeniería en mantenimiento industrial en la Universidad Federico Santa María, Estefanía de 13 y Efraín de 9 años.

¿Cómo es su trabajo en la faena?

Tenemos la jornada de 4 x 4, cuatro días en la faena y cuatro días de descanso, que ha sido bueno para nosotros, porque tenemos tiempo en la casa ahora, antes cuando empezamos trabajábamos de lunes a sábado, inclusive a veces hasta los domingos. Como estaba en la parte de mantención, a veces amanecíamos para dejar operativa una máquina para el día siguiente. Ahora queda tiempo para la familia, he podido salir a conocer partes porque antes yo no podía, me iba del trabajo a la casa y el día domingo uno quería levantarse más tarde.

¿Y las instalaciones cómo son?

Impecables, se hace cortito. Tenemos buenos comedores, buena colación, todo bien.

¿Alguna vez pensó en cambiarse de empresa?

Si en un momento, porque habían tentaciones de otros lados, otra plata, pero yo siempre he estado bien en esta empresa, sobre todo por el trato. Don Byron era bueno, los jefes que tenía, superiores y ahora igual, no tengo nada que decir.

¿Y con sus compañeros?

Igual, a la cuadrilla que voy, me dicen “qui hubo negro?”, me saludan, porque estuve un tiempo de instructor, entonces el jefe me pedía preparar a otros cabros para las máquinas entonces me dicen profe. Lo más grato es cuando yo enseñaba a los cabros y aprendían, había uno de todos que era más duro para aprender a operar la máquina, y el supervisor me dijo que si no aprendía en una semana, pa’ afuera y que venga otro. Ahí yo puse mi pega a disposición, porque yo no voy a sacar a alguien sin darle una oportunidad, tenía sus sentidos buenos, puede que le costará un poco más pero yo no iba a rechazar a nadie. Entonces ese cabro aprendió bien y se quedó en el trabajo. Me invitó a su casa a comer con su familia en agradecimiento por haberle dado la oportunidad y haber tenido la paciencia para que aprendiera.

Zona de Oportunidades

Sobre el sector forestal César explica “en la zona de Arauco es todo forestal, dependimos todos del rubro forestal, la mayoría de la gente somos forestales, entonces la plata está ahí y los negocios dependen de los trabajadores también que van a consumir, estamos bien ubicados ahí por el trabajo.”

Lucía Estefó, directora de Antilemu explica que el territorio de Arauco es una zona donde si no hay oportunidades las personas se quedan estancadas, “es una responsabilidad de los empresarios dar oportunidades en este territorio, sobre todo donde hay mucha gente disponible sin muchas oportunidades. Las empresas están más preocupadas de las personas, no solamente de la producción y eso se ha notado y tiene que ser así. Porque es un beneficio mutuo, ellos están mejor, la empresa está mejor y es como un círculo virtuoso.”