Con innovador programa Arauco abre las puertas de su patrimonio

119

Bosque Abierto es una atractiva invitación a vivir la naturaleza y a experimentarla de diversas formas, desde el turismo, la recreación y el deporte, hasta la investigación científica y la educación ambiental. Ése es el desafío en el que ha venido trabajando desde hace algún tiempo la firma forestal y que decide lanzar en plena pandemia, aunque de manera virtual en una primera etapa, con la convicción que los bosques aportan al bienestar socioemocional de las personas.

Conectando con la naturaleza

Hasta ahora el programa ha desarrollado diversas actividades como clases de yoga, conciertos y baños de bosque que, aun cuando se han realizado bajo la modalidad a distancia debido a las restricciones sanitarias, tienen el propósito de difundir los servicios ecosistémicos del patrimonio forestal y concientizar sobre la importancia de su biodiversidad.

Lo anterior es complementado con valiosa información dispuesta en www.bosqueabiertoarauco.cl, en donde los usuarios pueden revisar, entre otras cosas, impresionantes registros de fauna nativa en su hábitat, gracias a las más de 300 cámaras de monitoreo que ARAUCO mantiene desplegadas en sus bosques de Sudamérica.

Acercando el bosque

“Una apuesta inédita en el negocio forestal, así define el programa el Gerente de Personas, Medioambiente y SSO de ARAUCO, Juan Anzieta. “Queremos que nuestros bosques estén disponibles para las comunidades, que los conozcan, los disfruten, los valoren y nos ayuden a conservarlos”. Anzieta adelantó que, cuando las condiciones sanitarias lo permitan, Bosque Abierto desplegará una atractiva oferta de actividades presenciales, a las que pueden sumarse aquellas propuestas por la comunidad a través de la página web del programa.

¿Cómo surge Bosque Abierto?

En 2018, en el marco del proceso de recertificación de manejo forestal de uno de sus estándares, ARAUCO desarrolló numerosos diálogos territoriales con vecinos de predios forestales. En dicha instancia, denominada Casa Abierta, las comunidades plantearon su interés por acceder a distintos puntos del patrimonio de la compañía. Es entonces cuando ARAUCO se propone el desafío de relevar sus bosques y acercarlos a las personas a través del programa Bosque Abierto.

Monitoreo Caramávida

ARAUCO posee un Área de Alto Valor de Conservación en Caramávida, Parque Nacional de Nahuelbuta, de 20.500 hectáreas. Ahí se monitorea la flora y fauna con sistemas de última generación que, a través de inteligencia artificial, generan información pública para proteger la biodiversidad. Una de esas tecnologías son sensores bioacústicos, instalados a unos 20 y 30 metros de altura, que transmiten sonidos en tiempo real, y que en otros países, ha permitido advertir sobre talas ilegales.