El camino hacia la producción de madera de alto valor

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Michel Esquerré es presidente del gremio de las pymes madereras y participa de varias organizaciones productivas en la región del Biobío, y como tal, considera vital que se impulse la construcción en madera y que se le entreguen fortalezas a las pymes para que sean la punta de flecha en los procesos para consolidar el uso de madera de alto valor en la construcción. Explica que el proceso para producir madera estructural para viviendas sociales y edificios pasa por etapas de aserrío, de secado, de impregnación con cobre microionizado y nuevamente secado. “Este es un proceso que encarece la madera, pero como es un producto de baja huella de carbono, hace más sostenible, desde el punto de vista ambiental, a la construcción.”

Señala que “el negocio y producción de madera estructural no está en el retail, por ejemplo, donde existe más bien compra para hacer auto reparaciones, para hacer muebles y cosas que se hacen en la casa. Se debe hacer en plantas de ensamblado para el prefabricado en las construcciones, pero con mejores estándares de aislación acústica, ignífugo, de mayor evolución en relación a lo que estamos haciendo hoy.” Agrega que esta es una tarea que tiene que articular el sector forestal, pero también desde el Ministerio de Vivienda y el Ministerio de Obras Públicas, “que saquen instrumentos que faciliten las cosas para las pymes y que ojalá sin obstáculos, porque ha pasado en Chile que se dice que se apoyará a las pymes y, en vez de correr una cancha pareja, terminamos corriendo carreras con obstáculos… y al lado ves a una gran compañía con la pista pareja, entonces creemos que primero hay que emparejar la cancha desde este punto de vista. Tenemos empresas grandes que están integradas verticalmente desde el puerto hasta la producción de celulosa, madera, tableros, dueñas de la tierra, bueno, y tienen la idea de poner plantas de construcción de viviendas en entramado ligero que, como una iniciativa de punta está bien, pero creemos que es un nicho que deben tener las pymes, empresas pequeñas o medianas, porque no tiene sentido seguir con la concentración y creemos que el desarrollo tiene que venir por el lado de las pymes.”

“La potencia y el desarrollo deben venir con las pymes porque las grandes ya son suficientemente grandes, esa es la mirada que tenemos desde PymeMad. Desde el Ministerio de Economía no hay un plan para las pymes, pero si tienes una cancha amplia para que las grandes compañías se desarrollen, lo que estás haciendo, al final, es obstaculizar el desarrollo de las pymes.”

Felipe Schlack, Past President de la Cámara Chilena de la Construcción de Concepción y director en la Inmobiliaria Aitue, explica que a pesar de estar en el siglo XXI, el ámbito de la construcción sigue mirando el uso de la madera como un proyecto, “es como un tema que ha sido promovido especialmente desde el mundo académico, que ha sido muy activo en promover la construcción en madera en conjunto con algunas empresas, pero sigue siendo algo no masificado y que desde el rubro de la construcción se mira más bien como una promesa, un tema a futuro, a estudiar, pero no como realidad salvo en algunos nichos muy especiales del pre fabricado que, como solución es bastante buena, pero tiene una masividad no muy profunda.”

Agrega que esto tiene que ver con que “la construcción en madera, siendo tan noble, tan eficiente y tan buena, paso a ser considerada como una construcción de segunda categoría versus el hormigón o el ladrillo siendo que la construcción madera es lo más sólido que hay y, de esta manera, Chile se apartó de las tendencias de vanguardia de Estados Unidos y de Europa donde este tipo de construcción es muy antigua, pero además ha tenido la gracia de seguir evolucionando de la mano de avances tecnológicos que han permitido cosas sorprendentes, sobretodo en términos de eficiencia constructiva, energética, de sustentabilidad y de un montón de cosas que son tremendamente positivas.”

Schlack explica que la Cámara Chilena de la Construcción sigue de cerca los procesos e investigaciones que se desarrollan en el ámbito académico desde la Universidad del Biobío y la Universidad de Concepción, pero sobretodo han observado con preocupación el incremento del déficit habitacional, de los allegados y de los más de 800 campamentos activos en Chile y “obviamente se va haciendo mucho más difícil hacerse cargo de eso si seguimos estancados en la manera tradicional de abordar el problema. Aquí no hay soluciones únicas, pero ejerciendo algunas combinaciones podríamos disminuir la brecha y dentro de esas combinaciones está el ser más eficientes en construir como se hace en Estados Unidos y en Europa donde han avanzado muchísimo en el proceso de prefabricación porque la madera te permite eso y es tremendamente eficiente en definir dos o tres modelos de vivienda que se desarrollan previamente y luego los puedes construir en serie, sin que eso signifique ningún desmedro de la calidad, ni del confort, ni del aporte térmico, ni nada de eso, y puedes bajar los plazos de construcción. Puedes perfectamente tener una vivienda en madera de muy buen calidad terminada en 3 o 4 meses.”

Un edificio-laboratorio de madera en UBB

Franco Benedetti Leonelli es académico del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad del Bío Bío y Magíster en Ciencias de la Ingeniería. Es parte del equipo de trabajo PymeLab Madera y del Grupo de Investigación en Sistemas Estructurales en Madera de esta universidad, que incluye a varios Departamentos de Facultades vinculados a la construcción y a la madera, para desarrollar ideas e iniciativas en torno a las estructuras y la construcción en este material. “La Facultad de Arquitectura de la Universidad lleva cerca de 50 años trabajando en el tema de la arquitectura para la construcción con madera, y hace cerca de 15 años que desde el Departamento de Ingeniería Civil que se ha estado trabajando también con enfoque desde la ingeniería estructural.”

“Los sistemas estructurales de madera tienen una serie de beneficios; es una alternativa a los sistemas tradicionales súper valioso. Entonces, de alguna manera hay que desarrollarlos, estudiarlos, tratar de adaptarlos a la realidad nacional, para que todos los beneficios que tienen sean aprovechados por la sociedad, porque estamos todos claros que la madera consume menos energía en su producción, es renovable y ambientalmente es mucho más amigables que producir acero y hormigón. Y si seguimos construyendo de esta manera, el mundo va a seguir siendo cada vez menos amigable con el medio ambiente.”

Otro de los objetivos del grupo de Investigación en Sistemas Estructurales en Madera es atender un problema que afecta el desarrollo competitivo de la pequeña y mediana industria maderera y dentro de los trabajos realizados por este equipo de profesionales, está el desarrollo de varias iniciativas que van desde el asesorar a empresas en estudios técnicos, ensayos e informes para desarrollar nuevos productos, así como una línea asociada a la investigación de nuevos adhesivos para productos en madera y estructurales amigables con el medio ambiente.

Actualmente están desarrollando el proyecto apoyado por CORFO, “PymeLab Madera, Plataforma de innovación, prototipado y experimentación para Pymes del negocio de la construcción en madera” cuyo producto final es la construcción de un edificio prototipo de cinco pisos construidos con madera contra laminada. “Es un edificio que es experimental, son en total 124 metros cuadrados en cinco niveles, es decir, una planta de 6 x 4 más o menos, no es un gran edificio. Pero la gracia es que es un edificio construido íntegramente con desarrollo local. O sea, la madera es entregada por las empresas locales, la fabricación es de las pymes locales, el montaje estamos tratando de hacer ciertos vínculos que nos ayuden a montarlo; porque el propósito es formar capacidades en las pymes.”

“Lo que esperamos es que todo el desarrollo sea local para que, una vez que el proyecto pase, la pyme y la empresa hayan quedado con el desarrollo instalado para ellos poder seguir fabricando este producto. El edificio va a estar ubicado dentro de la Universidad y ya tenemos la fundación construida. Nos falta construir en la estructura, pero ya estamos articulando con las pymes para que las empresas provean la madera, sean empresas locales. Este edificio va a ser también para nosotros una especie de laboratorio de aprendizaje, porque es un edificio experimental.” Desde PymeLab Madera esperan que una vez terminada la construcción de este edificio laboratorio este año, exista financiamiento para implementar instrumentos para monitorearlo en varios aspectos, como el estructural, a través de sensores o sismógrafos.

Benedetti destaca de este proyecto la relevancia de las pymes madereras que están trabajando y que se han ido sumando, porque este proyecto partió con un grupo de empresas fundadoras, como los aserraderos Alto Horizonte y Corte Lima, Forestal Tricahue, Premad, pre fabricadora de elementos en madera; inmobiliaria y constructora IMB de Lota que está desarrollando construcción y mantenimiento de estructuras patrimoniales en madera, ProMaest y JMS Ingeniería. Estas pymes fundadoras están apoyadas por empresas grandes como CMPC maderas y Simpson Strong Tie, empresa que colabora con los herrajes y conectores metálicos para el edificio. “A este grupo de empresas se le han ido sumando otras como, por ejemplo, Lonza Quimetal, Oxiquim que también está colaborando con los adhesivos para la fabricación, también está Masisa que se ha sumado también al proyecto, contribuyendo con paneles para revestimientos y para mobiliario interior. Otras empresas son Chilcorrofin, Jotun y SIpa que contribuirán con pinturas, EBCO que está colaborando con la construcción, Volcán que colabora con elementos de terminación, Láminas Chile y Lemu con terminaciones.”

En este proceso de prototipado en construcción en madera, la clasificación de la madera estructural es el desafío para la industria local del aserrío, porque es difícil encontrar en el mercado madera con clasificación estructural lo que es fundamental. En este sentido Benedetti explica “en el mercado europeo cada proveedor certifica sus productos. Cada trozo, cada pieza que sale lleva un rótulo y eso es certificado por el proveedor y éste es certificado o auditado frecuentemente por institutos certificadores de calidad.  Cada país tiene su propio instituto de certificación y calidad. Ese rol en Chile, bajo mi perspectiva, está en el INFOR o en otros laboratorios reconocidos y validados por él. Pero en el fondo el responsable es el proveedor, cada productor debe decir si su madera tiene el estándar.”

El salto de las pymes madereras

Michel Esquerré señala que “el gobierno, como siempre, ha sido bastante lento y tiene poca coordinación en cuanto a los estamentos que regulan el sector forestal. Pero ahora se activó  por el tema ambiental, por el Ministerio de Medio Ambiente y  por la presión parlamentaria y se está sacando el reglamento del rotulado de la madera, que es básico para generar la estructura general del sistema. Debe haber un fomento tecnológico de CORFO para incorporar a las pymes en este desafío, deben haber instrumentos que nos ayuden porque creemos que lo lógico es que la pyme del aserrío se integre en el valor agregado para darle sobrevivencia y ojalá tener una oferta atomizada para generar empleo en todas partes, en distintas zonas y no tener una mega planta en Los Ángeles, con cinco empleados para abastecer a Chile.”

Sobre la producción necesaria para satisfacer la masificación de la construcción en madera, que en estos meses ha mostrado un quiebre de stock, Esquerré opina que “hoy hay una descompensación en la oferta y la demanda de madera por la pandemia más que por una cosa estructural. ¿Qué paso? Veníamos de una muy mala condición de trabajo, con una crisis en China y de repente se gatilla el COVID-19, la gente se va para sus casas en todas partes del mundo, hubo un aumento de demanda local para autoconstrucción y mueblería, entonces de desequilibró el mercado. Yo no creo que esto sea una cosa estructural, lo que falta son incentivos a las plantaciones de pino en pequeños y medianos propietarios en suelos degradados, eso si falta. Porque algunos han mitificado políticamente que las plantaciones de pinos matan el entorno y los eucaliptos son unos asesinos y que se acaban el agua. Eso no es cierto, es un árbol exótico igual que el manzano, el durazno, el membrillo y todos esos árboles que nos alimentan. Pero como no nos comemos el pino, entonces lo atacamos. Quizás por algunas malas prácticas forestales que hemos tenido en el pasado. Pero eso está bastante corregido y hay que empezar a plantar en suelos degradados, que no se están dedicando a la agricultura y que se están erosionando. Hay que plantar pino porque es un árbol que da madera de muy buena calidad para la construcción de viviendas, edificios y lo que sea para bajar la huella de carbono de la humanidad. Entonces aquí hay un ataque de los ecologistas, pero muy mal dirigido, muy ideologizado.”

Agrega que “estamos tratando de articular esto, no es fácil pero el desafío es interesante. Y a medida que se genere la norma y se ordene este mapa de la construcción con maderas estructurales, bien categorizada y que no discrimine, será un desafío que habrá que cumplir. No va a ser inmediata la respuesta, pero ya hay ejemplos que seguir. Bueno yo estoy tratando de impulsarlo en PymaMad para generar un modelo de planta chiquitito para que fabriquemos. A ver si los empresarios se acomodan a este desafío, no puede ser que sigamos vendiendo palos no más, si tenemos que agregarle un poquito de valor a la cuestión y lo lógico sería agregar valor a través de la construcción de viviendas.”

Desde la Cámara Chilena de la Construcción, Felipe Schlack plantea que tienen que suceder varias cosas en conjunto para dar el paso, y dentro de las principales está “el cambiar esta idea de la construcción sólida o de material que tenemos, primero es muy importante desarrollar a nivel más profundo una campaña educacional potente sobre las virtudes y las ventajas de construir en madera. Segundo, si bien en Chile hay desarrollo incipiente de empresas que podrían estar en este escenario de generación de viviendas de madera industrializadas, son todavía muy poquitas. Si queremos hacer de esto el pilar de la reducción del déficit habitacional tenemos que fortalecer esa industria que sea capaz de generar esto. Y finalmente, el Gobierno también debe decididamente generar estímulos y hacer un espacio para que los desarrollos que vengan pensados en madera, en prefabricación y en industrialización de calidad, tengan la posibilidad de competir mano a mano con los desarrollos que se hacen en otro tipo de materiales más tradicionales y que ya no van a ser necesarios, porque tengo la convicción de que la naturaleza misma del producto va a ir demostrando que es muy superior, pero al principio hay romper con estos mitos y estos arraigos a veces tan metidos, entonces mediante este círculo virtuoso de difusión, comunicación y apoyo del desarrollo de una matriz productiva yo veo que podría prender un poquito el vuelo el tema del desarrollo en madera de alto valor.”

 

El ejemplo de Láminas Chile

Láminas Chile es una de las empresas invitadas al proyecto de la Universidad de Bío Bío, para la construcción de un edificio experimental de cinco niveles y uno de los principales proveedores de láminas de distintos tipos de madera que van desde los 0.2 mm hasta los 3 mm de espesor para recubrir madera sólida seca, tableros aglomerados o tableros contrachapados para dar mayor valor a la fabricación de puertas de ingeniería, ventanas, paneles, muebles y pisos para la construcción de una vivienda.

La capacidad de producción de la planta en láminas por mes permite recubrir 150.000 partes y piezas de puertas de Ingeniería, 240.000 m2 de piso de ingeniería o agregar valor a 10.000 (m3) de tableros contrachapados. Leonardo Zamorano es su gerente-dueño y parte del directorio de PymeMad, quien explica: “nuestras láminas aportan el valor estético y de diseño para recubrir maderas, tableros u otros con calidades visuales inferiores (nudos, mancha azul y otros propios de esta), lo que te permite poder usar integralmente toda la materia prima, independiente de su calidad estética. La madera de alta calidad se usa para el recubrimiento y la madera de mediana y de baja calidad se usa en el interior, sustrato o core.”

Láminas Chile nace en el año 2010, siempre con la idea de dar valor a la madera y la ampliación de su capacidad comenzó hace un año, cuando la planta se trasladó a un terreno propio en Cabrero, que le permite desarrollar diversos procesos. “Hoy hemos sumado la producción de Finger para poder optimizar las maderas que son de baja calidad, uniéndolas y posteriormente recubriéndolas. También hemos adquirido una panelera trabajar en tableros unidos de diferente espesor con maderas de baja calidad y recubrirlos con láminas de diferentes tipos, y por último, estamos avanzando también en poder combinar productos de diferentes especies, como sustratos de álamo, pino radiata y Oregón, Eucaliptus Nitens y Globulus, con superficies de mayor valor como son el Raulí, la Lenga, el coihue y el mañío de manera tal, de generar en su conjunto, un producto a un valor estético alcanzable para cualquier nivel constructivo. Somos poco demandantes de cantidad de metros cúbicos de madera aserrada y trozo, por cuanto nos permite tener una sustentabilidad y economía del negocio.  El gran desarrollo está en usar poca materia prima para el core del producto que haces, para recubrir con espesores muy pequeños.”

En sus inicios trabajaban 20 personas, para este año espera llegar a 70 gracias a la integración de estos nuevos procesos productivos. Sus clientes son grandes productores de puertas, de pisos y muebles, hoy cuentan con clientes en Malasia, en Australia y en Chile, quienes arman el producto y Láminas Chile busca darles la perfección en proveerles todas las partes y piezas y permitirles desarrollar diferentes productos y evitar “cuellos de botellas” en sus procesos.

“La gran ventaja de estar en el valor agregado es que puedes capacitar muy bien a las personas.  Yo tengo a mi gente que trabaja hace 10 años conmigo y los que hemos ido integrando son personas muy especialistas en el trabajo que se hace. Si no vienen con la formación necesaria, se la entregamos en planta, entonces generalmente no tienden a irse y están tranquilos por la estabilidad, porque están haciendo una labor que es de mucho mayor valor.”

Actualmente están participando en un proyecto con Corfo para el desarrollo de persianas de madera para el control de temperatura en la vivienda, edificios y otros, en conjunto con la Universidad del Bío Bío para avanzar en incluir tecnología para el prototipo nuevos productos. Otra de las ideas en esta lógica, es desarrollar vigas laminadas enchapadas, con un core o sustrato que permita cumplir con los requerimientos técnicos de construcción, con todas las certificaciones y recubrirlas con madera y diseño, ocupando menos materia prima con mayor valor agregado. Y aquí está el desafío “el poder acceder a tecnología económica porque no es barato hacer desarrollos de este tipo, destinar tiempo, personas y recursos es poco lo que se aporta. Por ejemplo, desarrollamos un proyecto de $170 millones y logramos un aporte de $20 donde podemos tener a 50 personas con trabajo. Las Pymes ponemos nuestra vida en servicio del proyecto. Hipotecamos casa, vendemos activos para lograr Capital y toda la vida queda encima de la mesa. Somos por naturaleza gestores de trabajo y creamos valor de largo plazo, sin embargo, se requiere un apoyo fuerte traducido en tasas de interés bajas, plazos amplios y Capital Real y acorde al desarrollo.

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