EL CONOCIMIENTO, COMO UNA HERRAMIENTA PARA LA PAZ.

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Desiderio Millanao Antilef- Ingeniero Forestal Universidad Austral de Chile. Doctor (E) Universidad de Córdoba España.

El pasado 26 de abril tuve la oportunidad de participar en foro organizado por CorpAraucanía, cuya temática tenía que ver con cómo avanzar en los temas históricos pendientes; en dicho evento, mi exposición se centró en cómo poder contribuir con algo nuevo, en la línea de tratar uno de los problemas candentes en el denominado conflicto mapuche.

La fuerza para iniciar esto está en la presencia de tres interrogantes que yo llamo movilizadoras, ¿el qué?, ¿el cómo? y el ¿para qué?. Tres interrogantes que tienen sus variantes y que, al no observarse soluciones, insta a responderlas de una manera distinta a lo habitual, haciendo de ellas una figura a explorar, en la que haya más imaginación y creatividad.

En esta disyuntiva, la relevancia la toma la interrogante “del cómo”, toda vez que se sitúa en la óptica de un desafío; en la posibilidad de configurar algo nuevo, un diseño que fije la atención en las personas que son las más determinantes a la hora de proponerse un cambio, un diseño, creen condiciones, para comprometerlas en la solución de los problemas y, además, para que dicho compromiso se pueda llevar a cabo.

Andrés Oppenheimer en su libro ”Crear o Morir” relata un encuentro con VivekWadhwa, un gurú de la innovación que escribe regularmente en The Wall Street Journal y en The Washington Post, en la ocasión, se le consultó acerca del secreto de Silicon Valley, la respuesta fueron tres palabras “es la gente”, algo que en su visita al lugar él pudo comprobar.

Así, lo nuevo debe estar anclado en el marco de capacidades de las personas que viven los acontecimientos, considerando sus debilidades, fortalezas y potencialidades y como estás variables se han comportado en la ejecución de iniciativas. En este aspecto, las comunidades mapuches, que son un área de interés en esta exposición; su historia reciente en el desarrollo de iniciativas pueden proporcionar interesante información para extraer lecciones aprendidas. El Programa Orígenes, cuyo diseño y  objetivos perfilaban algo distinto; en los hechos mostró una brecha, entre lo que se deseó y lo que ocurrió, las evidencias están a la vista – la aguja del desarrollo en las comunidades mapuches no se movió – y, no obstante, se tuvo acceso a un valioso capital como es la adquisición de tierras.

Por lo tanto, la relevancia de lo nuevo tiene que ver con el manejo de la información, aquella habilidad personal para acceder a ella, para ubicarla, seleccionarla, organizarla, evaluarla de manera crítica y para finalmente, desarrollar estrategias que permitan alcanzar lo esencial, el conocimiento, la herramienta para la toma decisiones.

El conocimiento, ha sido el principal causante del cambio “del rostro” en los lugares donde ha estado presente (Singapur, Corea del Sur, Tailandia, etc.). La capacidad para la producción de conocimientos, el we ke kimün en mapudugun, es una competencia necesaria para que las personas sean actores en sus espacios de vida y en esa condición, puedan tomar decisiones más acertadas en circunstancias complejas. La fórmula del conocimiento hace posible una nueva forma de actuar, una condición de la que no se puede prescindir si el objetivo es alcanzar soluciones, como es el caso de la paz, uno de los cinco ejes que el actual presidente de la república se ha propuesto conseguir en su administración.

La paz no es la ausencia de conflicto, es más,  el conflicto es un insumo necesario, es su fuente de información para alcanzar su logro. La paz es la resultante del virtuosismo entre el saber (el manejo de la información) y el saber hacer (cómo se usa la información), ello porque información y conocimiento no son la misma cosa. Si la información es la toma de conciencia de saber que algo existe, el conocimiento es la facultad para saber hacer con ese algo que existe, así, el manejo del conflicto y su arte va a estar en cómo se maneja la información que proporciona.

Para alcanzar la paz, el conocimiento es una condición sine qua non, pues es el medio para que personas puedan entender el entramado que sostiene el conflicto, y merito a ello, tomar las decisiones y entre ellas, la forma de actuar para plantearse desafíos, que conceptualmente, es la forma de cómo se manejan o se superan las dificultades aprovechando las oportunidades que las misma dificultades ofrecen, que no es otra cosa que el manejo de información, y el acceso a ello va a ser una virtud del conocimiento.

Lo lamentable de esto, es que estas miradas sobre el fortalecimiento de las capacidades personales, en las dinámicas para el manejo de la información en la zona donde están presentes las dificultades, no se están visualizando, no están en los planes de corto plazo o al menos no se evidencian. La complejidad a la cual ha llegado el conflicto, ha confundido la misión para tratarlo como corresponde. Ello ha implicado que gran parte de los esfuerzos en torno al problema estén direccionados en como terminar con el conflicto, cuando lo que debe ocurrir es saber cómo se maneja para transfórmalo en algo diferente. El conflicto es energía contenida, por lo tanto, es algo que no está fluyendo como corresponde, es un fenómenoque cae dentro del campo de las ciencia de la física y de acuerdo con una de sus leyes, la de la termodinámica, la energía no se crea, ni se pierde, solo se transforma. De ahí que el esfuerzo sea por transformarlo para que la energía contenida fluya de un modo distinto, más saludable, pero para ello se necesita que los interlocutores implicados estén preparados para poder manejar la información que va proporcionando el conflicto.

¿Cómo en la zona de las dificultades, se pone en valor la importancia del conocimiento y se comienza a hacer uso de este recurso? No va a ser por la inercia de los acontecimientos, sino que será a partir de procesos activos, donde seguramente sus autoridades y la sociedad civil organizada, se articulen para ir creando condiciones que permitan a sus habitantes irse apropiando de las dinámicas en el manejo de la información y en dicho proceso, las personas comiencen a usar las herramientas para construir nuevos conocimientos, una facultad propia de las personas, el insumo necesario para configurar y entender los nuevos procesos que se tienen que comenzar a observar.

Una forma de comenzar, es que la institucionalidad que opera en la zona, tanto pública como privada, hagan las adecuaciones que corresponde en el formato de sus operaciones, para que las iniciativas que promueven en beneficio de la sociedad, antes que entren operación, sus beneficiarios e implicados hayan tenido oportunidad de adquirir las capacidades, para visualizar los efectos e impacto de las iniciativas que van a promover o asumir y en esa condición, el efecto de las iniciativas pueda trascender en el tiempo.

Alvin Toffler, escritor y futurólogo estadounidense, en su libro. EL CAMBIO DEL PODER; dice “Los países y las personas pobres se diferencian de los ricos no solo por tener menos capital, sino también por poseer menos conocimiento. La característica revolucionaria del conocimiento es que también el débil y el pobre pueden adquirirlo. El conocimiento es la más democrática fuente de poder”