Forestal Pinares: Los desafíos de un contratista forestal

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Licitaciones, seguridad, innovación y automatización son temas claves para una empresa contratista que trabaja en el bosque y que se enorgullece de sus más de seis años sin ningún tipo de accidente laboral.

Ricardo D’Ottone es el Gerente de Forestal Pinares, con quien conversamos para conocer los inicios y desafíos de una empresa contratista exitosa en lo que hace. Con 80 trabajadores desplegados en dos zonas de la macro forestal, más de 2.770 días sin accidentes e iniciando una nueva licitación de Forestal Arauco, recuerda satisfecho los inicios y logros en 18 años de existencia.

Como Ingeniero Forestal, Ricardo fue parte de diversas empresas del rubro, una de ellas fue la Compañía Chilena de Astillas comprada por Shell, la que le propone ser contratista a cargo de la compra de eucalipto. A los cuatro meses el negocio no prospera, pero junto a su socio Rogenar Leiva, ya habían ingresado paralelamente en el mercado de la comercialización de eucalipto a Forestal Arauco, y adicionalmente, a los dos meses de haber partido en 2001, se dio la opción de ingresar con una línea de producción a lo que era, en esa época Millalemu, hoy día Masisa. “Este fue nuestro punto de partida, ya que inicialmente, el negocio era la comercialización de madera y se nos abre la opción de prestar servicios de cosecha de bosques.”

¿Cómo era el trabajo en ese entonces?

Hacíamos el trabajo completo, comprábamos el bosque en pie y posteriormente con equipos nuestros o subcontratados hacíamos la cosecha, contratábamos los camiones, los equipos de carguío y finalmente colocábamos el producto en el lugar de destino donde se había efectuado la venta.

Se hacía cosecha y transporte en la zona de Victoria, en la Araucanía. Era la zona donde nos movíamos porque veníamos de ahí, como Compañía Chilena de Astillas teníamos un área de trabajo instalada, de hecho mi socio Rogenar Leiva estaba en esa zona y mantuvimos el negocio.

También cosechábamos bosques de pino para Millalemu. Este trabajo era el segundo negocio y es el que prospera en el tiempo. La verdad es que el tema de la comercialización de madera era terriblemente competitivo, entonces se hacía muy complejo mantenerse en el negocio y requería de una tremenda inversión que no teníamos.

La gran apuesta

Dedicada 100% a la cosecha, Forestal Pinares en 2008 hace su gran apuesta: invertir en maquinaria propia. Hasta esa fecha trabajaban las faenas con maquinaria arrendada y el objetivo era ganar una licitación. Ese mismo año trabajando como contratistas de Masisa, ganan una licitación por cincos años con maquinaria pesada y 100% mecanizada.

“Fue un tremendo salto porque veníamos con faenas bastantes tradicionales y todo con equipos arrendados. Uno podría interpretarlo como que el negocio era entrar y salir, me va mal, me voy porque eran maquinas arrendadas y las entregabas, pero aquí el salto es que ya nos quedamos, entramos al negocio con equipos propios, ahí empieza el riesgo. ” Explica D’Ottone, “paralelamente decidimos que no valía la pena perder los equipos arrendados entonces abrimos un nuevo centro de trabajo con Celco Norte en Constitución. Siempre en cosecha”.

Paralelamente al trabajo con Masisa, en 2011 ganan la primera licitación con Forestal Arauco consistente en dos operaciones de cosecha y la faena de Celco en Constitución llega a su fin. Pinares había adquirido equipos que le permitió tener una tercera operación y comenzar a trabajar solamente con Arauco.

¿Cuál es tu impresión de las licitaciones de las empresas mandantes?

Normalmente postulan los mismos de siempre, no hay muchos cambios. Se podría decir que el favorito es el que ya viene haciendo ese trabajo, pero te puedes encontrar con sorpresas. Pueden haber nuevas configuraciones de equipos, tu puedes tener una configuración base que para ti es la correcta, pero puede haber otra que es más eficiente que la tuya, entonces tiene menores costos.

Siempre he pensado que las licitaciones son muy complejas, obviamente las gana el que tiene el mejor presupuesto, pero por otro lado, eso también es peligroso. Ha ocurrido que colegas contratistas que han ingresado, han presupuestado, han ganado y han quedado en el camino, y eso es una pérdida, porque hubo gente que también postuló y quedó fuera teniendo las condiciones para haberse quedado con esa licitación, entonces se genera un problema. El tema es que las empresas deberían regular la licitación sobre la base de mínimos. Que haya una tarifa mínima y bajo esa tarifa no podrías ir. Cómo te las ganas, ahí se verán las herramientas para hacerlo. Cuando tú vives de esto y es tu negocio y te encuentras con alguien que puede ganársela en condiciones que tú sabes que no va a funcionar y a ti te va a dejar fuera. Y si quedas fuera, tienes que cambiar de rubro. Nos acabamos de ganar el año pasado una licitación con Arauco, pero si no me la hubiera ganado, me hubiera tenido que reinventar. Alternativas hay, pero el riesgo de no estar asociado a empresas como Arauco o CMPC es el pago. Tú sabes 100% que cuentas con tus recursos en la fecha pactada. Cuando trabajas con pequeños propietarios corres el riesgo de que no sea así.

Se supone que las licitaciones empezarán a ser anuales y no cada cinco años, entonces tu podrías proyectarte en el tiempo pensando que a mitad de camino puedes licitar otra faena y vas enlazando. Es lo que Arauco pretende que se vaya dando, vamos a verlo en la práctica.

¿Cómo ves el mercado para los contratistas forestales, es necesario ir diversificando, ver alternativas? Tú has tenido esa visión.

Lamentablemente el mercado está muy concentrado, estas grandes empresas Arauco y CMPC son las que se llevan el 98% del mercado de contratistas forestales y el resto se mueve entre pequeñas empresas que siguen dando trabajo. El ideal sería que fuesen más de dos, porque generaría un espíritu de competencia súper sano. Mientras más posibilidades más probabilidades hay de que nos podamos quedar en una de las diferentes empresas.

Otro punto es que probabilidad de que sigan las mismas empresas contratistas con su empresa mandante es muy alta, hay muy poca rotación.

¿Qué pasa con la innovación, cómo se ha innovado en las operaciones?

Los equipos que ocupamos en general son muy especializados. Lo que se ha hecho es transformar máquinas del mercado común. Por ejemplo, las excavadoras de construcción se han transformado en procesadores, en máquinas con garra, pero eso se ha hecho como una incorporación. En términos generales, las máquinas son muy especializadas entonces es difícil que una vez terminada su vida útil, ingresen a otros mercados. En las licitaciones de Arauco y CMPC el requerimiento es muy alto. Hoy día se habla de trabajar más de 400 horas mensuales, lo que significa 16 horas al día, la maquina no para, cambian de operador y los pequeños periodos entremedios son para hacerle mantención. Esta maquinaria no es chilena, viene de Estados Unidos, de Canadá, de Europa, de los Países Bajos y las innovaciones van por mejorar los equipos. En Chile vamos como en la tercera generación de maquinaria, significa que han ido mejorando, han ido cambiando y paralelamente el mercado ha ido estableciendo que hay tipos de bosques en condiciones de pendientes que pueden cortarse con un recurso mejorado, por ejemplo, los equipos asistidos. Hoy se están utilizando equipos neumáticos que permiten ingresar a los bosques holgadamente con pendientes de hasta un 60%, eso es una innovación. Es algo que no teníamos y que permite a las empresas cortar árboles que estaban en una condición de difícil acceso.

Hoy lo que se pretende es que toda mejora en la tecnología vaya a la seguridad, a evitar trabajar con personal en condiciones de riesgo incorporando maquinaria. La tecnología va para allá, ese es el camino, cada día incorporar más recursos que te permitan hacer mejor el trabajo y más seguro.

¿Los trabajadores son más especializados entonces? ¿Los sueldos mejoran con la especialización?

Las dos cosas, hay una mayor especialización, la mayor parte del equipo de trabajo son operadores y obviamente han mejorado sus ingresos. Ahora tenemos un sindicato inter empresas con el cual convivimos, conversamos y tenemos acuerdos colectivos. Hubo muy buena llegada del directorio de este sindicato y dimos una buena respuesta a lo que se quería y llegamos un acuerdo de convenio colectivo, fue muy bueno.

Y estamos muy contentos porque al día de hoy, tenemos 2.277 días sin accidentes, 6,2 años sin ningún tipo de accidente. Y tiene mucho que ver con la automatización que una de las causas de no tener accidentes. Lo otro es que nosotros hemos tratado de inculcar en nuestra gente una cultura de seguridad, cuidarse en todo momento, con los prevencionistas hemos trabajado permanentemente en mostrar que la única forma de evitar accidentes es cuidarse. Hoy la gente lo ve con una conciencia más clara.

¿Qué pasa con la sustentabilidad? ¿Hay normas, certificaciones que cumplir?

Nosotros estamos obligados a tener ventanilla única, todos nuestros desechos “peligrosos” tienen que ser depositados en un lugar determinado específicamente para eso y se cuantifica la cantidad de material que va a eso y posteriormente hay empresas relacionadas que se encargan de retirarlo de la bodega y llevarlo a vertedero en forma oficial, dentro de los residuos están los aceites usados, no son tóxicos, cables, ropa de trabajo guantes, neumáticos, básicamente eso.

Actualmente Forestal Pinares trabaja en tres faenas, la más importante en la zona de Chillán, entre Los Ángeles y Parral. Otra faena importante es la que está asociada a Arauco Constitución donde se trabaja en conglomerados, corredores libres de árboles para mitigación de incendios. La tercera se desarrolla en el ámbito de habilitación de caminos para preparar las futuras faenas de cosecha. Están presentes con oficinas en Concepción, Chillán y Victoria.

¿Cuáles son los desafíos ante esta nueva licitación?

Estamos dedicados a la configuración de los equipos, se nos incorporó una gestión nueva que no habíamos trabajado hasta ahora que es el carguío. Hoy los trozos hay que entregarlos sobre camión. Vamos a subcontratar a una empresa que sabe hacer este trabajo porque estas licitaciones son muy complejas, tienen muchos requisitos y requerimientos. Son muchas las cosas con las que hay que cumplir para que en cinco años las cosas funcionen bien. Eso es el futuro inmediato. Y posteriormente buscar nuevas alternativas de negocio.

¿Qué opinas de la Asociación Gremial de Contratistas Forestales?

Desde que partió somos parte de la ACOFORAG. Ha sido una buena instancia, era necesario que existiera un ente que pudiera aglutinar a los contratistas forestales y poner ciertas cosas en el tapete. Sobretodo el conflicto mapuche donde uno ve colegas que no los han quemado una vez, sino dos, tres veces y han tenido que cerrar sus negocios porque no han podido sobrevivir. Es imposible, cuando hablamos de equipos que valen cerca de US$500.000, no se puede pretender recuperar de la noche a la mañana esa máquina. Los seguros no actúan de un día para otro y tienen deducibles muy fuertes. Yo te diría que hoy en las licitaciones uno de los temas gravitantes, no es el valor o la cuota que pagarás por la máquina, sino cuál es el seguro que te va a cubrir para saber por cualquier eventualidad que te pueda ocurrir. El tema va a seguir y todo lo que la Asociación pueda hacer es válido. La comunicación, documentos, reuniones, conformación de mesas de trabajo, todo sirve y va dejando una huella. Una huella que vaya sensibilizando y que vaya mostrando el daño que se nos genera. Somos los que movemos buena parte del sector laboral de la octava, de la novena y de la décima regiones. Lo lógico es que haya un apoyo, tanto de las empresas mandantes -que nos dan la pega y que son las que tienen los recursos en esas zonas de conflicto- como el Estado que también tiene que ser partícipe.