“Hay muchas cosas que juegan en contra para poder trabajar tranquilo”

1119

Fue la primera empresa contratista forestal en ser atacada este 2019 y gracias a la protección policial, los encapuchados solo destruyeron dos de las ocho maquinas estacionadas. Ya son seis los ataques que han significado pérdidas por más de $4.000 millones y evidencian lo que todos los días deben enfrentar quienes trabajan en el sector forestal.

Empresas Nahuelbuta se formó hace más de 20 años como una inquietud de desarrollo en el área forestal. Con mucho esfuerzo de quienes ahí trabajan, comenzó a crecer y a postular a distintas licitaciones para la cosecha de plantaciones de bosques de empresas principales como Forestal Arauco y Anchile. “Al adjudicarnos licitaciones, se empezó a trabajar de otra forma, incorporando innovación, nuevos productos y nuevas tecnologías. Ahora estamos bien posicionados en el mercado de la cosecha forestal”, explica Stefano Fulgeri, Gerente de Operaciones de la Zona Centro de Empresas Nahuelbuta, quien conversó con revista Contratistas Forestales sobre el desarrollo de la empresa y los ataques de los cuales han sido víctimas trabajadores y empresa.

Con bases en Angol y San José de la Mariquina, realizan faenas desde Constitución hasta Osorno donde trabajan más de 420 personas en cuatro áreas de negocios: Forestal Nahuelbuta, dedicada a la compra y venta de madera en faenas particulares; Forestal Nahuebuta Sur que ofrece servicios forestales de cosecha a empresas propietarias de bosque; Transportes Nahuelbuta Sur, con más de 80 camiones que mueven los rollizos cosechados y la Maestranza donde se reparan y mantienen los equipos de todas las otras áreas.

¿Cuáles han sido los principales problemas que han enfrentado en estos años?

Sin lugar a duda, los ataques incendiarios  que hemos sufrido. En toda empresa siempre hay altos y bajos en todo tipo de cosas. Estos atentados nos han llevado a bajar mucho las producciones y a vernos en la obligación de aumentar las inversiones.

Hoy en día contamos con diferentes factores externos que también inciden en todo esto, como los factores climáticos, económicos, sociales, geográficos, entre otros. Hay muchas cosas que juegan en contra y que no te permiten producir en los volúmenes y con la tranquilidad que quisieras. No es como una industria que es delimitada y en donde se pueden manejar todas las variables, en este rubro hay muchas que tú no puedes controlar.

¿Dentro de estas variables, los ataques incendiarios ha sido la más compleja?

Claro que sí, es complicado porque debes seguir una planificación, un programa de trabajo en distintos sectores de la región y nosotros hemos sufrido seis ataques donde nos han quemado 18 máquinas. No han sido ataques con violencia directa hacia nuestra gente, si no que han actuado principalmente de noche, cuando los equipos dejan de funcionar. Llegan y simplemente los queman. Rompen los vidrios de las máquinas con disparos o con objetos contundentes y les derraman combustible a las cabinas. La mayoría de los ataques que hemos tenido, ha sido así. Aunque el último fue a plena luz del día y con vigilancia en el predio.

¿Y eso es pérdida total?

Pérdida total, no sirve de nada. No puedes recuperar nada, porque el fierro también pierde su resistencia por el calor.

Seis han sido los ataques sufridos desde 2015: tres en Lanco, región de Los Ríos; uno en Curacautín en la región de La Araucanía; uno en San Juan de la Costa en la región de Los Lagos y uno en Contulmo, región del Biobío, con pérdidas totales que superan los $4.000 millones en 18 equipos. El último ataque fue el 1 de enero de 2019 en el Fundo Santa Paulina, Lanco. El predio se encontraba con orden de protección policial desde noviembre pasado, por orden de la Fiscalía de San José de la Mariquina, a raíz de uno de los ataques incendiarios registrado anteriormente en el mismo lugar. Ahí ocho máquinas fueron sorpresivamente atacadas por, al menos, cinco personas encapuchadas que lanzaron bombas molotov a dos máquinas tipo garra.

Y los trabajadores ¿perciben algo, se puede prever un ataque?

De ninguna manera, siempre son sorpresivos. Hoy nuestros colaboradores están con temor por su integridad física y tienen miedo de perder su fuente laboral, ¿qué va a pasar si siguen quemando nuestras herramientas de trabajo? ¿Qué medidas adoptará la empresa con nosotros? se pregunta la mayoría de ellos constantemente.

¿Y ustedes lo ven como hechos aislados?

No, claramente ya no. Los atentados han ido incrementando en nuestra región y muchos de ellos ocurren a plena luz del día, no podemos hablar de hechos vandálicos, ya que se evidencia un alto nivel de planificación.

¿Ustedes lo relacionan con el conflicto mapuche?

Si, sabemos que existe un conflicto, y que muchos de los atentados incendiaros que nos han afectado, se han adjudicado a esta causa, pero yo hablaría solo de un grupo de mapuches, no hay que generalizar ni meterlos a todos en el mismo saco. Como empresa contamos con muchos colaboradores pertenecientes a este pueblo y puedo decir que son muy buenas personas y trabajadores, lo que sí creo es que existe un conjunto de ellos que están influenciados por grupos extremistas.

¿Por qué?

Porque creo que hay grupos que se están infiltrando en la causa y se están abanderando por ese lado y lo único que quieren es causar daño. Es una sensación personal del tema. El último atentado que tuvimos fue el uno de enero a las seis de la tarde, en un predio con custodia policial. Había Carabineros presentes, llegaron y entraron. Claramente no son principiantes, saben lo que hacen, tienen todo vigilado, todo controlado, todo planificado, no es un tema al azar, son personas que están capacitadas para esto.

Y después de la quema de maquinaria, ¿cómo es la conversación con la empresa principal o mandante?

Es complejo porque tienes que ver las opciones que hay o tienes que conversarlas con ellos y ver cuál es la mejor alternativa para seguir en esto. Porque este es un ciclo productivo que no puede parar, entonces se va evaluando. De repente hay máquinas en las que se puede hacer modificaciones, te las arreglas hasta poder tener una respuesta definitiva, pero esto, como es un ciclo productivo súper rápido, no puede detenerse y en caso de querer invertir en una máquina, no tienes la posibilidad de tenerla disponible de un rato para otro.

Entonces siempre hay una merma en el trabajo, ¿pierde algo la empresa principal en esto?

Es que se deja de producir, no es que pierda, la que pierde es la empresa contratista. La principal, si bien tiene compromiso en sus volúmenes, no pierden, tienen la opción de que otra empresa les pueda aumentar el volumen, pero ellos no se ven afectados, en ese sentido. Estamos hablando de pérdidas millonarias, aquí tenemos un cementerio de máquinas atrás de la oficina y hay en total como pérdida, más de 5 a 6 millones de dólares fácilmente.

Hay gente que piensa que los ataques incendiarios son auto atentado y no es así, si vieras como está el tema de los seguros hoy en día. Las aseguradoras no están pagando por este tipo de siniestros, ya que existen zonas de exclusión, en la región del Biobío, La Araucana y Los Ríos. Además de una serie de cláusulas como la existencia de zonas de seguridad y presencia de guardias que custodien los equipos.  Por lo tanto, el que piensa que uno quema su propia maquinaria porque es negocio es una ridiculez, es como que a ti te quemen tu vehículo y digas que ganaste plata con eso, no es así, porque te lo desvalorizan al día de hoy y se van a demorar en pagarte el seguro. Lo mismo pasa con estas maquinarias.

¿Esto cómo afecta a la empresa y a sus trabajadores?

No te puedes planificar con los equipos de trabajo, afecta en que la gente anda con una sensación extraña, de duda, con miedo a que les pueda pasar algo y es lógico, porque hoy en día todo es instantáneo, tienes acceso a toda información en las redes sociales, entonces existen publicaciones en todas partes y a cada rato de las cosas que están pasando, entonces ellos mismos te hacen saber que tienen miedo de que les pueda pasar algo y esto sea algo mayor. Ha habido hechos de violencia extrema donde se le ha disparado a la gente y la mayoría son personas profesionales en lo que hacen, los operadores son personas que saben y hacen muy bien su trabajo, entonces, ¿dónde más pueden ir a operar una máquina similar si no es acá?, a la zona norte, pero su familia es de acá y les gusta lo que hacen.

Estas acciones buscan sacar a las forestales del territorio, ¿tú crees que se esté logrando ese objetivo?

No es que se esté logrando, aquí claramente hay una permisividad de parte del gobierno a que este grupo haga lo que quiera, no existe un orden público, nadie te garantiza trabajar tranquilo. Nosotros no queremos nada más que trabajar, seguir dando empleos y hoy en día, eso no es posible.

¿Tienen algún plan de acción en caso de ocurrir un ataque? 

Tenemos un plan de acción, es decir, si están trabajando y ocurre un ataque y se les pide a los trabajadores que desciendan de la máquina, deben hacerlo. Primero que todo está la seguridad de nuestros colaboradores, las máquinas son solo herramientas de trabajo y se pueden recuperar algún día, pero una vida humana no.

¿Y qué crees que debiera pasar para que esto no siga ocurriendo?

Nosotros lo que pedimos es poder trabajar tranquilos. Si bien, hay alguna reivindicación de deuda histórica con el pueblo mapuche, eso es una cosa y los atentados son otra. Una causa no justifica la violencia en ninguna parte. La violencia no lleva a nada más que más violencia, no es la forma de solucionar las cosas. Creo que hay muchos entes que están afectados y que tienen que conversar y tomar medidas. Y ser radical en esto, los entes que estén dispuestos a conversar con grupos violentos no pueden dialogar, no se puede llegar a un acuerdo y no se puede hablar de solución. Creo que ellos tienen que ser excluidos de todo tipo de conversaciones, con la violencia no se puede transar.

Ustedes son socios de Asociación de Contratistas Forestales AG ¿Cuál es la importancia de pertenecer a un gremio?

Todas las organizaciones gremiales sirven para unificar los criterios de todas las empresas y para tener un vocero que te represente y que haga saber tus inquietudes frente a las autoridades y las empresas mandantes, que tenga un peso para poder representar a un grupo grandísimo de empresarios que genera mucho empleo en la zona. Hoy en día ya se eliminó el estigma que se tenía de los forestales muchos años atrás, que eran mal mirados. Ahora los estándares de calidad, los estándares de producción, la tecnología y todos los elementos que van de la mano con esto, como la protección al medio ambiente, el cuidado de los cursos de agua, la cantidad de normas y certificaciones con FSC. Claramente estamos trabajando en otra época, se usan políticas limpias de producción, hay muchos protocolos de cuidado del agua y cuidado del bosque nativo. Son muchas cosas que la gente desconoce, porque le interesa solo destacar lo malo de las cosas, nunca lo bueno. El área forestal ayuda a muchas comunidades, ayuda a mucha gente, da educación, pero todo eso no lo toman en cuenta.

La empresa Nahuelbuta apoya a una escuela de fútbol de Angol, facilitando sus canchas para los entrenamientos e implementos para que puedan crecer profesionalmente.Las aseguradoras no están pagando por este tipo de siniestros, ya que existen zonas de exclusión, en la región del Biobío, La Araucanía y Los Ríos. Además de una serie de cláusulas como la existencia de zonas de seguridad y presencia de guardias que custodien los equipos.  Por lo tanto, el que piensa que uno quema su propia maquinaria porque es negocio es una ridiculez.