La importante misión de conservación del huemul

1213

En 2005, investigaciones en los predios de CMPC en el sector alto de la Cordillera de los Andes, ratificaron la presencia de una pequeña población de huemules, y es en ese momento cuando comenzó la misión de conservarlos y protegerlos.

El Huemul es una especie nativa considerada símbolo de nuestro país, pero lamentablemente está clasificada como una especie en peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, con una población global de menos de 1.500 individuos según esta organización.

Rucamanqui es el nombre del predio conformado por cerca de 5 mil hectáreas ubicadas al norte de Antuco y al este de Huépil en la Provincia de Bío Bío, que fue denominada Área de Alto Valor de Conservación (AAVC) debido a este valioso hallazgo para cooperar con su conservación y hábitat, controlando las amenazas existentes y generando las condiciones para una mayor colonización. “Actualmente se estima una población total cercana a 50 huemules en la zona alta de la Cordillera de los Andes, entre Los Ángeles y Chillán”, afirma Jean Pierre Lasserre, gerente de Tecnología y Planificación de CMPC.

El profesional explica que dentro de las principales acciones que se han tomado para la conservación de este mamífero está la mantención de un área especial para la protección de la especie, en una zona de 1.200 hectáreas dentro de Rucamanqui, y  la implementación de restricciones de acceso para el ganado y otros animales domésticos, que pueden ser fuente de transmisión de enfermedades.

Además, desde 2014 se realizan trabajos de monitoreo a cargo del investigador en conservación Rodrigo López especialista que ha trabajado por años en Chile en el monitoreo de Huemules. Esta misión se realiza a través de 14 cámaras trampas que muestran la presencia del huemul así como indicadores indirectos, como las huellas y pelaje. El rescate de la información de estas cámaras se realiza dos a tres veces al año.

Este monitoreo tiene dos objetivos de conservación, el primero de ellos es la presencia o ausencia de pumas y el segundo, es la observación de un área especial para la protección del Huemul con el propósito de ver las amenazas y el estado de los grupos de Huemules que existen al interior de esta zona de 1.200 hectáreas.

El acceso al predio Rucamanqui se hace en vehículo hasta Trupán y luego se debe llegar caminando o a través del arriendo de caballos hasta el Área de Alto Valor de Conservación. Este recorrido puede demorar hasta 6 horas. Desde marzo de este año, en el lugar se encuentra un domo que sirve de refugio para quienes realizan los monitoreos, los que pueden durar hasta 3 días. Debido a las dificultades para acceder a esta zona, esta estructura fue construida y luego trasladada en helicóptero al su lugar definitivo.

Jean Pierre Lasserre explica que “dentro de los próximos objetivos propuestos está el apoyar instancias de trabajo conjunto con organismos públicos y propietarios colindantes, para evitar que las actividades relacionadas con la producción o el turismo se conviertan en una amenaza para la conservación del huemul”.

El 5 de agosto se celebra el Día Internacional del Huemul, instaurado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza en 2010, por esto destacamos esta iniciativa privada de CMPC que se une a los esfuerzos del SAG, CONAF, el Ministerio de Agricultura, de Bienes Nacionales, Gobiernos Regionales, Municipios, ONG y organizaciones comunitarias, además de universidades, quienes pueden ser parte de proyectos del internacional GEF de Especies Amenazadas, cuyo objetivo es la conservación y valoración en paisajes productivos en las regiones de Arica, Parinacota y Biobío, pensando en especies en peligro de extinción como el Huemul, el zorro de Darwin, el árbol Queule y el picaflor de Arica.