Las oportunidades económicas del bosque nativo

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El director de Conaf Biobío, Juan Carlo Hinojosa, conversó con Contratistas Forestales sobre la ley que promueve el manejo sustentable del bosque nativo y las trabas en su implementación.

Pocas veces nos detenemos a pensar en la magnitud de los bosques nativos en relación a la superficie que ocupan en el territorio nacional, así como en su relevancia en ecosistemas ante el calentamiento global y la materia prima que entregan para construir, habitar y últimamente, en la generación de energía. Según el Catastro de Recursos Vegetacionales Nativos de Chile, Conaf 2011,  Chile posee el 22,9% de la superficie del territorio nacional cubierta de bosques (16,6 millones de hectáreas). El 18,7% (14,18 millones de hectáreas) corresponde a bosques nativos y 4,2% (2,9 millones de hectáreas) corresponden a plantaciones forestales.

Juan Carlo Hinojosa, Ingeniero Forestal con experiencia en el mundo privado en el manejo de viveros y en el público, donde actualmente es el director de Conaf en el Biobío, explica que la Ley N° 20.283, sobre Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal, tiene como fin promover también su recuperación productiva.  “En general, las regiones de Ñuble y Biobío en conjunto tienen un poco más de 850 mil há, un patrimonio muy importante, pero a muchos de estos bosques no hay acceso todavía para transformarlos a productivos y en aquellos donde si existe acceso, hemos estado promoviendo a través de extensionistas que contrata la Conaf, la generación de planes de manejo y poder incorporar a pequeños propietarios de bosque nativo a esta ley que tiende a fomentar su manejo sustentable”, explica.

¿En qué consiste el manejo sustentable del bosque nativo?

En el manejo sustentable no vamos a tala rasa, siempre estamos en una evolución de lo que va generando el bosque como tal. Entonces hay raleos, sacando alguno de los individuos por la parte baja en aquellos bosques que están muy degradados, para tratar de que los individuos que tengan mejor forma o que tengan algún grado mayor de desarrollo puedan llegar a constituirse en un bosque futuro mayor.

La Universidad de Concepción ha estado haciendo análisis para medir la degradación, porque los árboles se ven bien por fuera, pero tienen degradación por dentro. Hay todo un proceso natural en el cual por años han ido acumulando problemas, le entran insectos, por ejemplo, haciendo un ciclo natural. Entonces muchas veces uno ve un bosque que está en pie, pero está degradado porque no tiene productos aprovechables que puedan constituirse en un recurso interesante para el propietario de ese bosque. De hecho, en la región la mayoría de los bosques están degradados, a diferencia de otras regiones como la décima que tienen una actividad de bosque nativo que es sumamente importante. Ellos tienen una industria asociada y un encadenamiento productivo importante y han desarrollado cosas que ojalá tuviéramos nosotros acá en la región, porque el bosque en esta zona ha sido explotado por mucho tiempo, entonces en las primeras cortas se sacaron los individuos más sanos, más bonitos, las especies más atractivas económicamente y lo que ha ido quedando es un renoval que no necesariamente tiene las mismas características genéticas de los árboles de mejor calidad que hubo en su momento. Y esto tiene como consecuencia que la principal actividad económica del bosque nativo hoy día en la región de Biobío es producir 2.000.000 m3 de leña.

¿Cómo el resto de la macro zona forestal puede aprender de lo que se está haciendo en la región de Los Lagos?

Es increíble lo que está ocurriendo allá, porque ya hay un trabajo previo que ha sido liderado por la Cooperativa de Mejoramiento Genético Forestal, tuvimos la suerte de ver el trabajo que hacen y su director ejecutivo Fernando Droppelmann, nos mostró bosques que están en la zona y la verdad es que tienen un desarrollo fenomenal. Si uno lo compara con lo que son las plantaciones de pino y eucalipto, la verdad es que se acerca bastante a ver una plantación de ese tipo pero con raulí. Entonces hay un acercamiento a las especies nativas que es importante considerar en un desarrollo formal y a largo plazo. Hay mucha industria que está asociada detrás de esto, hay varias empresas que pueden ofrecer productos forestales de bosque nativo porque tienen la continuidad de abastecimiento, existen los volúmenes y existen las cantidades necesarias.

¿Y cuál es el producto? ¿Madera de alto valor, biomasa, leña?

Afortunadamente ellos pueden sacar maderas de alto valor por las características de los bosques, la verdad es  que hay industria de paneles, de bobinados, de aserrío, ellos pueden tener un abastecimiento relativamente constante con lo cual se establecen y pueden atender al mercado, es lo que no nos ocurre hoy en la región del Biobío. Muchas veces un pequeño productor puede tener quizás dos, cinco, diez árboles dentro de su bosque, pero no le permite abastecer a nadie porque no hay un mercado, no hay un encadenamiento productivo. Hemos ido explorando, la verdad es que no es un tema fácil de resolver, pero hay muchos actores que están empezando a pensar esta necesidad concretamente, es como un clamor de la región.

¿Y cuál es la postura de los pequeños propietarios de bosque nativo?

Al manejar sustentablemente el bosque lo que se hace es darle vitalidad a las especies que van quedando, nunca va a ser sustentable dejar una tala rasa, nunca se verá despejado el lugar y hay mucha preocupación en que así sea. He conocido a varios pequeños productores que hemos acompañado en este desarrollo de la ley y hay distintas impresiones. La verdad es que no todos quieren que sus bosques sean productivos, y la ley les permite dejarlos para conservación o turismo, entonces hay distintas opiniones al respecto y necesidades en la región.

El director de Conaf Biobío explica, con entusiasmo, las alternativas que se podrían impulsar para que el bosque nativo sea un aporte productivo importante, en relación a las hectáreas disponibles, “porque si hay 800.000 ha en la región y 500.000 pudieran sostener una industria, nos daría grandes posibilidades”. Sobre las acciones a nivel de gobierno que van en este sentido destaca “hace poco más de un mes ya se está trabajando en la mesa del bosque nativo dentro del Consejo de Política Forestal y su director está en la región de Biobío lo que es bueno para nosotros. Una de las cosas que les encargamos a este grupo de trabajo, es que vea aquellas trabas que tiene la ley para poder implementarla. La verdad la ley no la hemos podido implementar con el objetivo original que tenía, teniendo los dineros para cubrir una gran superficie. La verdad es que los avances que hemos logrado son bastante reducidos”.

¿Por qué?

Hay varia razones, una de ellas es que hay especies de conservación que están dentro de los bosques que al parecer en ellos e identificarse, estos pasan para preservación. Entonces un propietario que quiere dedicar su bosque a algo productivo, queda atado de manos. Otras veces ocurre, y es lo más crítico, que un extensionista  -un profesional que trabaja para Conaf-, hace un muestreo dentro del bosque, identifica estas especies y elabora un plan de manejo para comenzar a trabajar y ha ocurrido que al momento del raleo o corta, aparecen estas especies que no se identificaron en el muestreo y en ese caso, automáticamente pasa a preservación. Hay una traba en la ley ahí, porque se deja de pagar al productor lo que originalmente estaba pensado, entonces esto molesta porque su objetivo inicial se cambia radicalmente y se desincentiva a que la gente pueda participar.

Otro tema es el concursar. Hay que concursar para que los planes se puedan ejecutar, entonces la gente no está dispuesta a esperar mucho tiempo o cuando tiene los planes de manejo aprobados, no tiene el personal suficiente para poder ejecutarlo y se va pasando el tiempo y finalmente queda afuera. Hay varias razones por las cuales el propietario no está tan interesado en que se ejecute correctamente.

¿Hay interés en desarrollar estudios sobre el bosque nativo?

Hay varios interesados en nuestra zona, la Universidad de Concepción está concluyendo Varios Programas e iniciando otros y todo va orientado a que podamos hacer una actividad económica en torno al bosque nativo, pero pensando siempre en el manejo sustentable, eso es lo interesante. Paralelamente, en el tema de aprovechamiento de leña, empezamos a hacer algunas conversaciones con la Asociación de Contratistas Forestales porque hay que ir generando el mercado y la instancia. También con INFOR, ellos están trabajando con los pequeños propietarios de pino radiata que están bien complicados de abastecimiento y se podría abrir ventanas para que pequeños productores pudieran ocupar esos espacios, entonces hemos estado tratando de hilvanar una serie de alternativas para poder darle forma. Hoy, por ejemplo, con la Universidad Católica de la Santísima Concepción, UCSC, está postulando a un proyecto para trabajar con Energía y ver como poder hacer pellet de bosque nativo.

¿Podría haber ahí un mercado concreto?

Para no confundir, ¿por qué aquí hoy se hacen 2 millones de mt3 de leña?, porque el bosque que se maneja, se hace por lo bajo, es decir, se sacan los árboles más malos, los que están degradados, lo que están con daño de insecto, los que están en etapa de caducar. Ese bosque no tiene otro objetivo que hacer leña u otro producto de bosque para energía, pero hay que ser claros, la gran fuente de energía que tiene la región, viene de quemar  combustible que viene del bosque. Entonces si tenemos ventanas y hay pequeños productores que pudieran instalarse con peleteras que pudieran generar este recuso sería bueno, porque tenemos un producto que contamina mucho menos, entonces contribuye desde varios aspectos. Hay un creciente aumento de las estufas a pellet, y eso puede sustentar el mercado en el tiempo y beneficiar. Uno puede ver en Chillán, en las zonas interiores de Biobío, en Los Ángeles que en invierno hay emergencia ambiental. Entonces todo este desarrollo puede traer varios beneficios.

Estamos esperando juntarnos a trabajar los desafíos en la mesa y hay varios que están viendo las mismas oportunidades, por lo tanto, la experiencia de todos empresarios que están en la Asociación puede ser un aporte importante. Estamos ad portas de ir concretando de aquí a marzo un proyecto definitivo porque hay un clamor, porque hay muchos que están pensando lo mismo.