Los avances de la Política Forestal chilena

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El Consejo de Política Forestal es un ente asesor del Ministerio de Agricultura que en el gobierno de Sebastián Piñera, se planteó avanzar en la ley de incendios forestales, en medidas de restauración de zonas afectadas por los incendios de 2017, en una ley de fomento forestal que también aborde los desafíos que plantea el cambio climático, mejoramientos a la ley de bosque nativo y en políticas públicas para la biomasa.

Está conformado por representantes de los sectores público y privado, universidades, dirigentes sindicales, campesinos y gremios profesionales, empresariales y de pequeños productores e industriales de la madera, pueblos indígenas, sociedades científicas y ONG ambientales. Este cuerpo colegiado tiene el objetivo de analizar y definir los temas del presente y del futuro del sector forestal bajo un enfoque de sustentabilidad, que promueva un progreso armónico entre lo ambiental, económico, social, laboral, tecnológico y político. Para conocer los avances en las metas planteadas, revista Contratistas Forestales conversó con su presidente José Manuel Rebolledo, director nacional de Conaf.

José Manuel, ¿Cuáles son los objetivos que tiene la Política Forestal chilena?

La Política Forestal 2015-2035 es un documento que fue generado en el trabajo de una serie de actores públicos y privados, los cuales proyectaron cómo debería ser el sector forestal en 20 años más y qué acciones deberían seguirse para plasmarlo en una realidad. En base a lo anterior, la Política Forestal plantea cuatro grandes objetivos, y junto con ellos, se crea el Consejo de Política Forestal, el cual está integrado por representantes de los principales organismos e instituciones que conforman el sector en Chile.

El propósito de este Consejo es monitorear y dar seguimiento a la implementación de la Política Forestal determinando las actividades que deberían realizarse a fin de alcanzar el logro sus objetivos. El primero de ellos es establecer una institucionalidad pública forestal acorde a la importancia estratégica del sector, organizada e integral, dotada de recursos financieros, capacidad profesional y operativa para la conducción e implementación de la política forestal y su orientación hacia un desarrollo forestal sustentable. Este concepto de institucionalidad pública considera la consolidación de un servicio forestal que cuente con los recursos necesarios para dar solución a las demandas de la sociedad en estas materias, además de contar con un Instituto Forestal potente y con presencia en todo el territorio. De esta forma nuestro país podrá enfrentar y avanzar en un desarrollo forestal armónico y sustentable,

Un segundo objetivo es sobre productividad y crecimiento económico. Impulsar la silvicultura, la industrialización y el aprovechamiento integral de los recursos forestales, para que contribuyan al incremento de la productividad y la producción de bienes y servicios, como aporte significativo al desarrollo económico y social del país. Considera el desarrollo tanto en plantaciones, bosque nativo, turismos y otras fuentes, como energía.

Otro objetivo es generar las condiciones y los instrumentos necesarios para que el desarrollo forestal disminuya las brechas sociales y tecnológicas, mejore las condiciones y calidad de vida de los trabajadores forestales y sus familias, y respete la tradición y cultura de las comunidades campesinas e indígenas que habitan o están insertas en los ecosistemas forestales.

La protección y restauración del patrimonio forestal es otra de las metas. Conservar e incrementar el patrimonio forestal del Estado, desarrollar los bienes y servicios ambientales y restaurar y proteger la biodiversidad que brindan los recursos y ecosistemas forestales.

De esos objetivos planteados, ¿en cuáles se ha avanzado y cuáles están pendientes?

Se ha avanzado en distinta medida en los cuatro objetivos desde el año 2015, a través de las distintas comisiones temáticas que se han formado dentro del Consejo de Política Forestal. Sin embargo, en todos los objetivos existen tareas pendientes, en las que esperamos ir avanzando según las necesidades que presenta de manera urgente el país.

Por ejemplo, cuando se produjeron los grandes incendios forestales en nuestro país el año 2017, el Consejo trabajó en forma intensa en la generación de un protocolo de plantaciones forestales, el cual considera una nueva visión de ellas y su vinculación con las diferentes comunidades rurales insertas en el territorio, de tal forma que se consideren medidas culturales, de protección contra incendios forestales, al suelo y aguas, como también a la flora y fauna existentes en dichas zonas. Este protocolo permitirá el establecimiento de plantaciones forestales bajo una visión totalmente diferente la que se tuvo en sus inicios en los años setenta.

También existe la formulación de una ley para la recuperación de bosques quemados y la forestación de superficies descubiertas de vegetación, la cual está orientada a favorecer a pequeños y medianos propietarios, teniendo como objetivo apoyar el establecimiento con especies arbóreas y arbustivas para disminuir los efectos del cambio climático, evitar el avance de la erosión de los suelos, proteger las aguas y proveer de bienes madereros a las comunidad. Otro cuerpo legal que se ha generado es una ley para la temática de los incendios forestales y también se trabajó una propuesta de modificación a la ley de bosque nativo.

De lo pendiente, para usted ¿que sería lo más urgente?

Definitivamente es el establecimiento de una institucionalidad pública forestal a través de la creación del Servicio Nacional Forestal, lo cual permitirá reforzar el accionar de Conaf en todo su espectro. La Corporación requiere la condición de servicio público para avanzar en el desarrollo país y del sector forestal.

¿Qué aspectos se destacan en esta política, como aportes del sector forestal al cambio climático?

Hablar de desarrollo sustentable implica que existe un crecimiento económico bajo una perspectiva social y ambiental, en este contexto, todo el territorio ocupado por el sector forestal se verá fortalecido dado que se irán recuperando espacios con ambientes degradados, los bosque incrementarán su crecimiento, lo que se traducirá en la captura de mayores cantidades de CO2, la biodiversidad presente en estos sectores contará con espacios y ambientes protegidos para su desarrollo y las poblaciones rurales insertas en estos territorios podrán recibir los beneficios ambientales, sociales y económicos de este desarrollo.

¿Cuál es el avance en el manejo del bosque nativo en cuanto a hectáreas por regiones y por tipos de bosque?

Desde el mes de diciembre del año 2010 hasta fines del mes de diciembre del año 2019 se han tramitado en todo el país, un total de  4.832 bonificaciones, para una superficie de   39.690,87 hectáreas (ha).

¿Qué falta para darle más premura al bajo ritmo de manejo de bosque nativo, planteado en la política forestal?

A partir del Consejo de Política Forestal se creó en el año 2017 la Comisión Temática Bosque Nativo, la cual formuló un plan de trabajo donde se identificaron las materias que deben ser desarrolladas, lo cual permitiría un mayor y mejor manejo del bosque. Las áreas que se están trabajando dentro de esta Comisión son estrategia comunicacional, mercado, silvicultura, comercialización, recurso humano, infraestructura y servicios, investigación y desarrollo, y normativa. En este último punto se centró el trabajo de la Comisión el año 2019, entregando una propuesta de modificaciones para la Ley 20.283, como para los reglamentos que se desprenden de ella, y ahora se debe continuar avanzando en los otros puntos como son:

  • Mayor difusión de los beneficios de la ley 20.283.
  • Implementación de un programa de capacitación de profesionales, consultores y operadores.
  • Promoción de la articulación entre la oferta y la demanda, es decir, entre propietarios y productores.
  • Fomento del desarrollo del subsector industrial del bosque nativo, incorporando  valor agregado a los productos del bosque nativo.
  • Promoción de la investigación y desarrollo  de productos.
  • Diseño y utilización de instrumentos de fomento de apoyo al subsector industrial.
  • Promoción del apoyo financiero a propietarios y PYMES.
  • Promoción  de la producción de bienes y servicios no madereros del bosque.

¿Qué importancia se les da a los pequeños propietarios del bosque nativo en cuanto al fomento a la forestación?

Los pequeños propietarios son poseedores de una parte importante del bosque nativo de nuestro país. Además son parte primordial del sector forestal, y en este sentido si la Política Forestal apunta al desarrollo sustentable, sería impensable dejar de lado o no considerar a los pequeños propietarios. La actividad forestal es parte de la economía del pequeño propietario, el bosque es parte de su vida y trabaja constantemente en él. Tanto los pequeños propietarios forestales, como las comunidades rurales e indígenas necesitan el apoyo técnico y financiero para alcanzar los niveles de sustentabilidad en el manejo de sus recursos. La ley de bosque nativo apunta a ellos como principales beneficiarios.

Entendiendo la importancia de la  forestación, ¿Por qué no se ha promovido una ley de fomento a ésta con especies introducidas o nativas que ayuden a controlar el aumento de suelos erosionados que significan en Chile 2,5 millones de ha?

Desde que expiraron los subsidios a la forestación el año 2012, la Conaf y el Ministerio de Agricultura han promovido estímulos para la creación de nuevos bosques plantados con objetivos multipropósitos.

En julio de 2012, el Ejecutivo ingresó al Congreso un proyecto de ley que modificaba  y extendía por 20 años los incentivos a la forestación con especies nativas o exóticas  que contemplaba el DL 701. El impacto esperado de esta iniciativa estimaba invertir del orden de 35 millones de dólares anuales y forestar unas 590.000 hectáreas de plantaciones con propósitos de producción maderera, servicios ambientales (captura de CO2, control de erosión y protección de suelos y aguas) y generación de energía (dendroenergía). Lamentablemente este proyecto de ley de fomento a la forestación no logró acuerdo político en el Senado y no fue tramitado.

Los mega incendios del año 2017, motivaron al Ejecutivo a trabajar en un proyecto de ley de recuperación de bosques quemados y forestación para contribuir al desarrollo sostenible del país. El proyecto está focalizado exclusivamente en pequeños y medianos propietarios  y espera invertir durante los 20 años de vigencia de los incentivos, del orden de 750 millones de dólares y alcanzar una superficie forestada de 500.000 hectáreas.

¿Qué cifras se manejan de resultados anuales promedio, de reforestación en el país?

Cabe mencionar la distinción legal entre Forestación y Reforestación. Forestación es poblar con especies arbóreas o arbustivas terrenos que carezcan de ella, o que, estando cubiertos de dicha vegetación, ésta no sea susceptible de ser manejada, para constituir una masa arbórea o arbustiva con fines de preservación, protección o producción. En cambio reforestación es repoblar con especies arbóreas o arbustivas, mediante siembra, plantación o manejo de la regeneración natural, un terreno que haya estado cubierto con bosque y que haya sido objeto de explotación extractiva con posterioridad al 28 de octubre de 1974.

Realizando un análisis desde el 2002 hasta 2012, fecha en que expira la entrega de subsidio a la forestación, se tiene una superficie promedio de 43.967,2 ha llegando a un máximo de 73.306,2 ha en el año 2005. A partir del año 2013, la superficie forestada comenzó a bajar año a año, con un promedio anual de 3.285,5 ha, llegando a la menor superficie en el año 2018, con  1.456,9 ha a nivel nacional.

Por otra parte, las cifras de reforestación han experimentado fluctuaciones, pero menos pronunciadas, por cuanto la obligatoriedad de reponer las superficies explotadas se mantiene legalmente vigente. Los promedios para los mismos periodos fueron de 65.174,20 ha entre 2002 y 2012, y de 91.384,12 ha entre 2013 y 2018.

De todas maneras, para más antecedentes y detalle de las estadísticas forestales, se puede visitar el link: http://www.conaf.cl/nuestros-bosques/bosques-en-chile/estadisticas-forestales/

Los incendios forestales son una realidad anual, ya no podemos hablar de temporadas, entonces ¿considera que esta política forestal nacional está a la altura de la actual amenaza climática en el país?

Sí, porque en conjunto con todas las organizaciones presentes en el Consejo de Política Forestal se viene trabajando específicamente el tema de los incendios forestales. Por lo mismo, estamos avanzando en una ley al respecto, donde uno de los ejes centrales es la prevención y la gestión del riesgo. En el mismo protocolo de plantaciones, uno de los elementos centrales es la silvicultura preventiva, que contempla, por ejemplo, franjas cortafuegos y que las plantaciones no sean continuas.

Conjuntamente, como país hemos reforzado el plan de protección contra incendios forestales, contando además en la actualidad con una gran coordinación con otros organismos públicos como también con el sector privado. En la actualidad contamos con aeronaves propias para atender los incendios forestales que se pueden y están ocurriendo en otoño y también, algunas veces, en invierno. Además hemos mejorado la tecnología de predicción o prognosis, como también el equipamiento de nuestros brigadistas, pero también de los vehículos de rápida respuesta y todo terreno. Sin embargo, pese a todos los recursos con que cuenta el país, siempre lo más importante es la prevención, porque en Chile el 99,7% de los incendios forestales son provocados por la acción de las personas.

En la política forestal, ¿se establece algo relacionado a la investigación y desarrollo? y si es así, ¿qué avances existen?

En nuestra política forestal se plantea contar con un modelo de investigación que se impulse desde el Estado. En esta línea, se trabaja en reforzar el Instituto Forestal (INFOR), que es la entidad encargada de la investigación en el sector forestal, siendo un socio estratégico de Conaf. También se está reforzando la labor con el mundo académico, aprovechando las herramientas existentes, como el fondo de investigación de la Ley de Bosque Nativo. Uno de los énfasis del INFOR, que depende al igual que Conaf del Ministerio de Agricultura, es enfatizar su accionar en los pequeños y medianos productores y también la PYME.