Manejo sustentable y comercial del bosque nativo: algunas consideraciones

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Chile posee en su territorio cerca de 4.000.000 de hectáreas de bosque nativo de distintos tipos forestales con potencial comercial, desde la región del Bío Bío al sur. La superficie de bosque nativo casi duplica a la de plantaciones de pino y eucaliptus y representa un importante recurso para el futuro de la industria forestal del país. El manejo sustentable de estos bosques debe ser una importante inyección de recursos para el desarrollo de las regiones forestales, de los pequeños y medianos propietarios, y para la generación de  empleos de calidad y consolidación del gran aporte ambiental de los bosques a través de servicios eco sistémicos  y de conservación.

Sin duda que no todo el bosque nativo tendrá un uso comercial por la vía de la extracción de productos madereros. Gran parte de él podría  ser destinado a la producción de servicios ambientales y turísticos. Entonces, nuestra preocupación debe centrarse en cómo haremos para aprovechar comercialmente aquellas superficies destinadas al manejo forestal, evitando que esta actividad sea percibida por la opinión pública como una acción “extractiva y depredadora”. De este modo, debemos enfocarnos en resaltar esta acción,  como una actividad necesaria  para mejorar las condiciones de crecimiento y desarrollo futuro de los bosques nativos.

Tres aspectos básicos serán necesarios a tener en  consideración:

1.- La tendencia mundial indica que las certificaciones de manejo responsable FSC, CERTFOR y PEFC, entre otras, son sellos que ponderan el aporte económico, social y ambiental de los bosques. Estas certificaciones son puntos claves para  la apertura de nuevos mercados y la comercialización de los productos madereros en el globalizado mundo actual. Por lo tanto, si se busca crear una industria sustentable de la madera proveniente del bosque nativo, incorporar estos sellos al trabajo diario será una  condición fundamental.

La experiencia en certificación de estos sellos adquirida en el manejo de bosques artificiales (plantaciones de pino y eucaliptus) ha llevado a que en menos de 8 años, se hayan producido importantes cambios en la relación entre los distintos actores que participan directa o indirectamente en el sector forestal. Actualmente, la convivencia o cohabitación de las empresas principales propietarias de los bosques artificales con la comunidad y con las partes interesadas, las mejoras sustanciales de las condiciones laborales de sus trabajadores y el análisis objetivo del menor impacto ambiental de las operaciones forestales en los territorios en que se distribuye su patrimonio, son aspectos de alta prioridad para estas empresas. La industria forestal chilena ya no es la misma, ha cambiado y es capaz de competir internacionalmente en los mercados mundiales.

2.- La salud y seguridad de los trabajadores son el bien principal que tienen los empresarios forestales, ya que estos constituyen el capital de trabajo y son los que ejecutan las labores en cada una de las faenas productivas. Por lo tanto, será necesario desarrollar planes y programas de prevención y capacitación, con el objetivo de generar un trabajador forestal “especialista en bosque nativo”, el que debe tener un entrenamiento diferente por las condiciones y características de la labor que realizará, las que son muy distintas en escala e intensidad a cómo se trabaja en los bosques artificiales.

3.- La productividad en m3/hr, es un indicador que se debe instalar en los tableros de gestión de las faenas de producción y manejo en bosque nativo. La escasez y envejecimiento de trabajadores como boyerizos, hacheros y motosierristas en las faenas, conspira contra este indicador y la sostenibilidad del negocio forestal. Se debe, por lo tanto, hacer un cambio urgente hacia la mecanización de las faenas, incorporando equipos que ya han sido probados en plantaciones artificiales, tales como torres de madereo, skidder grapple y procesadores. Por ejemplo, trabajar con torres de madereo permitiría cubrir distancias de madereo  de hasta 600 metros, extendiendo antiguas vías de extracción y disminuyendo de manera importante el costo de habilitación de la superficie de bosques a manejar, por la menor cantidad de kilómetros de construcción de caminos. Por otra parte, el uso de equipos con vida útil remanente provenientes de faenas de bosques artificiales, constituye una buena alternativa para faenas en bosque nativo, ya que éste último por sus características, requiere un manejo menos intenso y de menor escala.

Por último, se debe considerar también que las modificaciones y rectificaciones, planteadas en el Consejo de Política Forestal para  la legislación que aplica al bosque nativo, la ley N° 20.283, la necesaria y urgente aparición de nuevos canales de comercialización y la diversificación de los productos forestales, favorecerán el surgimiento de una nueva industria forestal basada en una atractiva actividad de  manejo sustentable de los bosques nativos del país.