Mitos sobre las plantaciones forestales y su efecto en incendios.

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Conversamos con Eduardo Peña Fernández, académico e investigador de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción, sobre los reales efectos de las plantaciones forestales en la incidencia de incendios y en la disponibilidad de agua.

Nos encontramos en un momento en que nos preparamos para una temporada de verano, la que implica, cada vez más, la posibilidad cierta de incendios en vegetación, bosque nativo y plantaciones, conocidos como incendios forestales. Luego de lo ocurrido en verano de 2017 -donde hubo 10 fallecidos, más de 3.000 damnificados y se consumieron más de 587.000 hás en cuatro regiones del país-,  parte de la sociedad y ciudadanía responsabilizó a las plantaciones forestales de propiciar este desastre y se formaron mitos en torno a los efectos medioambientales de este tipo de bosque. Mitos que quisimos aclarar con el académico e investigador en incendios forestales y ecología del fuego Eduardo Peña Fernández, académico y Doctor en Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción, quien dirigió una investigación encomendada por la Secretaría Ministerial del Medio Ambiente de la Región del Biobío, para evaluar los efectos ambientales causados por este incendio en la comuna de Florida. El académico explica que “en general, las plantas tienen diferentes estrategias para persistir y una de las más importantes es la capacidad de rebrotar. Entonces nosotros estuvimos trabajando en la zona de Florida después de los incendios y encontramos que el bosque caducifolio en Concepción -que es dominado por roble, el peumo y el boldo- el 100% de las especies rebrotan y dentro del plazo de un año ya tenían 1,50 a 2 metros de altura. Crecen rápido porque tiene un gran sistema radicular. Después se detiene un poco el crecimiento, pero los primeros años va a alcanzar 3 metros de alto, por lo menos. Lo más negativo es si el incendio se vuelve a repetir, porque incendios repetitivos si pueden anular esa capacidad de rebrote y crecimiento con el paso del tiempo.”

Cuando se habla de incendios forestales se piensa en plantaciones de pinos y eucaliptos, ¿es así?

El problema de los grandes incendios es cíclico. Años atrás nosotros planteamos que era una frecuencia cada 9, 10, 12 años, pero eso se ha ido acortando porque desde el año 2000 en adelante han sido los años más secos del planeta. De los últimos 18 años, 17 han sido los años más cálidos entonces las condiciones favorables están y lo otro es que los últimos 20 años ha aumentado también la circulación de personas por las áreas forestales, entonces la presencia de personas que son las que causan los incendios, es lo que aumenta la frecuencia de incendios y por eso que tal vez el período y frecuencia entre estos grandes eventos se está reduciendo.

Pero de los incendios producidos, no todos son de plantaciones forestales, ¿cuál es la realidad?

Bueno, es así. No todos los incendios son en plantaciones forestales. De hecho, hace poco sacamos unos datos y pudimos comprobar que solamente en dos temporadas en los últimos 40 años se ha quemado más pino que vegetación nativa o pastizales. La temporada 2017 que fue la gran temporada para nosotros y la 2007 que fue bastante seca, donde lo que se quemó efectivamente en más de un 50% eran plantaciones de este tipo.

¿Y que es lo que más se quema entonces?

Vegetación nativa, bosque nativo  y matorral nativo a pesar de que existe la idea de que el bosque nativo es mucho más resistente, pero lo es cuando efectivamente el ambiente era más húmedo, pero ahora el bosque nativo se seca y definitivamente se quema igual que las plantaciones, no hay tanta diferencia.

Esta condición de 30-30-30 causa efecto en ambos tipos de bosque.

Aplica para cualquiera, sino no se habría quemado torres del Paine, Conguillío, China Muerta y eso es pura vegetación nativa.

¿Qué hay de cierto en que hay más factibilidad de incendios al tener monocultivos?

Yo diría que muchas son opiniones, el hecho de que haya vegetación y combustible no significa que en forma espontánea va a ser la ignición, sino que tiene que haber un agente que genere la ignición y según los datos recientes de Conaf, dice que el 99,7% de los incendios son de causa humana.

Una vez que el hombre lo causa, su propagación puede verse agravada por ser una plantación forestal

Si, se agrava porque hay continuidad y a veces puede haber mucha homogeneidad de la vegetación, entonces tal vez una buena estrategia es tener plantaciones con mezcla de diferentes edades, cosa que el control del incendio pueda ser más fácil, porque en un incendio se quema todo el material combustible fino menor a  2,5 cm. El material grueso no se quema, se mantiene intacto, entonces las plantaciones tienen mucho volumen, pero nada de ese volumen se quema. Entonces el combate del fuego podría ser más fácil cuando pasa a la vegetación menor, porque de hecho los grandes incendios se logran controlar cuando llegan a un combustible menor.

¿cómo cree que se está trabajando para este año?

Yo creo que se ha hecho un trabajo bastante bueno, por ejemplo, estuve la semana pasada en la zona de Arauco y efectivamente han intervenido todos los bosques y plantaciones alrededor de los centros poblados y con un manejo donde han aumentado el ancho y separación de los centros poblados y han podado y reducido el combustible y se nota una franja de seguridad mucho mejor que la anterior.  Yo creo que es ahí donde hay que centrar el esfuerzo, manejar combustible alrededor de los centros poblados porque no se puede manejar el combustible en todas las zonas forestales, porque también habría que manejarla en el bosque nativo y es imposible, pero alrededor de los centros poblados es básico. Entonces antes todas las intervenciones silvícolas las hacíamos pensando en lo bueno que podría ser para generar productos de mejor calidad, pero ahora también la intervención silvícola debe estar orientada a de qué manera esta intervención me sirve para reducir el riesgo de que el incendio me haga más daño, entonces ahí hay un cambio.

Y la relación con el agua, con la disponibilidad de agua, ¿hay mito o no en esto? ¿Usted ha realizado algún estudio al respecto?

Bueno, hay varias cosas, pero lo primero que hay que entender para comprender esta situación es que todos los estudios, independiente de la universidad, indican que en Chile la precipitación se ha reducido entre un 20 a 40%, entonces en algunas zonas como la región del Maule y del Biobío pueden haber zonas que ya tienen un 30% menos de agua. Fuera de eso, está también el hecho cierto de que la precipitación ha disminuido, recuerden que el mito abril aguas mil  ya no se aplica porque efectivamente está lloviendo junio, julio y agosto, entonces la precipitación es menos cantidad de agua que cae en el año y la cantidad de agua que infiltran es mucho menor de la que infiltraba en los años que había más precipitación prolongada en el tiempo y eso significa que las napas y el suelo no se recargan lo suficiente.

¿Y eso es culpa de las plantaciones?

No, la causa principal es el uso agrícola de esos suelos en el pasado donde ocurrió mucha erosión. Según expertos, en algunas zonas se perdió hasta un metro de suelo. Hay que reconocer que el mundo agrícola tuvo un impacto importante. Tiempo atrás estuvimos en el Centro de Agricultura Ecológica que está en el cruce Reunión en Yumbel y recuerdo que el Ingeniero Agrónomo de ahí les dijo a los estudiantes “todo lo que ven al frente está erosionado”, estábamos parados frente a una cárcava, unas zanjas profundas que hace la erosión y nos dijo en estos términos: “esto es culpa de los agrónomos y de los campesinos que una vez que dañamos los suelos le dejamos la cama hecha a los forestales porque ya no podíamos cultivar más” y ahí partieron las forestales.

El pino es una especie rústica que se puede instalar en los suelos pobres y con el paso del tiempo, va mejorando los suelos y cada vez que uno corta un pino adulto de una plantación adulta, entre un 15% a un 18% de lo que creció está en la raíces y este es un aporte de materia orgánica que no se ha considerado mucho, es aporte importantísimo y eso significa que posteriormente se descompone y quedan canalículos por donde el agua entra,  de hecho algunos campesinos dicen que ellos notan que el pino mejora un poco la condición de disponibilidad de agua. Los suelos estaban degradados y no tenían productividad y el pino fue capaz de devolverle la productividad.

¿Y el Eucalipto?

Yo diría que tiene algunos impactos más negativos porque cuando uno corta el Eucalipto la raíz no muere, rebrota entonces a veces se maneja dos a tres temporadas, ahora yo sé que en el caso de las empresas están volviendo a poner clon, entonces matan lo anterior y ahí podría quedar una cantidad importante de materia orgánica en el suelo.

Inicialmente el problema de las plantaciones era que se plantaban muy densas, yo recuerdo las primeras plantaciones en los años ’70 incluso eran de 10.000 árboles por há, y por lo tanto los pinos ocupaban gran parte del sitio, pero ahora que se está trabajando con 1.200 árboles por há, después el manejo silvícola lo reduce a 600-700 árboles, ingresa más luz, hay menos competencia por agua y aparecen las especies nativas debajo. De hecho aquí en el cerro Caracol hay unas plantaciones viejas de pino que están espectaculares, que están con la vegetación nativa debajo que tiene ya cinco metros a ocho metros de altura y cuando se mueran los pinos va a quedar el nativo

¿Podemos decir entonces que son un aporte los monocultivos?

Ayuda a mejorar los suelos en determinados terrenos y en el largo plazo, después de varias rotaciones el suelo está mejor de lo que estaba inicialmente cuando la agricultura lo abandonó.

¿Hay alguna competencia que tenga ese cultivo para ese fin, por ejemplo?

Sin duda las especies nativas como el roble pudieran andar más rápido en la formación de suelo, porque aporta una mayor cantidad de biomasa y que se descompone más rápido, pero el crecimiento es más lento y habría que hacer mucho mejoramiento genético para poder acercarse un poco a la productividad que tiene la plantación de pino radiata. La eficiencia y el crecimiento de un pino y eucalipto es mucho mayor, por eso que se utilizan en zonas secas y definitivamente va mejorando las condiciones del suelo de infiltrar agua.