Programa Vivienda: El apoyo de ARAUCO al desafío de construir 1.750 casas en la última década

0
247

HOGAR. ¿Qué es? Es el sueño, la protección y el eje de la convivencia humana. Que muchas personas puedan acceder a este sueño es la gran motivación de la empresa ARAUCO que, a través de su Programa de Vivienda, ha aportado en la construcción de la casa definitiva para más de 7.000 personas.

Por más de una década, ARAUCO, a través de su Plan de Vivienda, se ha comprometido a impulsar la entrega de soluciones habitacionales de alto estándar a sus trabajadores, de empresas colaboradoras y comunidades vecinas, articulando una alianza público-privada, que ha impactado positivamente el entorno rural de varias comunas de nuestro país.

Fue a mediados del 2000 que esta compañía comenzó a delinear un plan para satisfacer necesidades de trabajadores de distintas unidades de negocio y de empresas de servicio, que pedían información para acceder a viviendas. En 2010 y debido al terremoto ese plan pasó a ser prioridad.  “Ese evento nos instó a acelerar nuestro plan a fin de ayudar en la construcción y reconstrucción de viviendas”, recuerda Fernando Valenzuela, jefe del Plan de Vivienda de ARAUCO.

La esencia del programa se centró en propiciar el acceso rápido y eficiente a la solución habitacional, para lo cual fue necesario articular a distintos actores públicos y privados y motivar la participación activa de todos los involucrados. “En este programa ARAUCO es un articulador. A través de una serie de metodologías, herramientas y procesos buscamos que los futuros propietarios vean sus viviendas como algo propio y no como un regalo del Estado de Chile o de alguna empresa”, sostiene Valenzuela.

Para ARAUCO no sólo se trata de viviendas de buen nivel, sino que el foco está puesto en generar verdaderos barrios integrados, donde vivan familias de distintos niveles socioeconómicos; además de acercar la vivienda al lugar de trabajo en comunas donde la oferta es escasa o nula y generar pertenencia territorial.

Curanilahue y Constitución fueron las primeras comunas que concentraron el trabajo. Luego, se fueron sumando Los Álamos, Yungay, San José de la Mariquina y Arauco.

En estos 10 años, la empresa ARAUCO ha construido 1.746 viviendas para casi 7.000 personas, o sea, el equivalente a la población de Isla de Pascua.

Para este 2020, en tanto, hay 714 viviendas en proceso de construcción en Curanilahue y 60 con subsidio adjudicado. A su vez, próximo a iniciar obra de ejecución está el proyecto Putú, en la Región del Maule. Y otras 1.000 viviendas en etapa de desarrollo técnico en diversas comunas del país.

En este círculo virtuoso de trabajo público-privado ha sido clave el trabajo de Elemental, oficina de arquitectura que ha dado valor a la construcción de viviendas sociales. Alejandro Aravena, su director, señala que “el Plan de Vivienda de ARAUCO ha sido un proceso dinámico y de permanente acuerdo de muchas voces, y no un proyecto de construcción con principio y fin rígidos”.

Esta flexibilidad ha permitido romper paradigmas y entregar soluciones que recogen la esencia de los territorios y familias. “La activa participación de los involucrados permite que cada uno sienta que su futura casa está más ajustada a lo que necesita permitiendo mayor adherencia y compromiso de todos. No es sólo una vivienda eficiente”, dice el arquitecto.

Añade que este plan tiene la fortaleza de juntar tres actores: Estado, empresa y personas que, con sus propios recursos, van a pasar del estatus de vivienda social al de clase media. Y ese trabajo conjunto facilita el hecho de que las personas comprendan el proyecto dentro de una lógica de comunidad.

Alex Cona, trabajador de la Central de Incendios de ARAUCO nos cuenta que hoy está haciendo teletrabajo desde su casa en Los Álamos, una de las miles de casas que ARAUCO ha apoyado. “Tener una casa permite independizarse y por qué no decirlo, es una de las primeras cosas que uno quiere tener. ARAUCO aportó con el terreno, recursos y apoyo constante para uno que es trabajador. Soy muy feliz, tengo donde llegar, no más arriendo y ahora pensando en planificarse a futuro”. Alex añade que sus vecinos han seguido los lineamientos para transformar el lugar en un barrio, en una villa. “Acá todos, a excepción de uno, mantuvo el mismo tipo de fachada de la casa, y todas las ampliaciones mantienen una estructura similar. Los vecinos son muy unidos y cuando se tiene que hacer algo se conversa bien para el beneficio de todos”.

En esa misma Villa también vive Patricio Esparza de Forestal Arauco quien recuerda el tiempo que estuvo trabajando para tener una casa. Después de postular, la empresa lo apoyó con el descuento por planilla y en 2016 recibió sus nuevas llaves. Su alegría es inmensa porque pudo hacer realidad el sueño de la casa propia.

El desafío de ARAUCO ahora es pasar de la construcción tradicional de viviendas en obra a la industrialización, en una planta con ambiente controlado y tecnología de vanguardia, logrando mayor eficiencia, calidad y sustentabilidad; emplear madera de alta calidad como material principal en cada una de las construcciones, y optimizar en forma considerable la gestión y desarrollo de proyectos habitacionales entregando entre 300 a 400 viviendas anuales.