Propuestas para poner en producción El Bosque Nativo de la Zona Sur De Chile

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  • Helmut Keim
  • Forestal Río Pitildeo Ltda.
  • Vicepresidente Rama Bosque Nativo CORMA

Como señalé en la edición anterior de Contratistas Forestales, nuestro país posee más de 4.000.000 hás de bosque nativo con carácter productivo, en su mayor parte, con algún nivel de degradación. Poner esta superficie en producción y recuperar su capacidad productiva en términos de tasas de crecimiento anual, esto es, llevándola de sus actuales 3,6 m3/há/año a 10 m3/há/año, permitiría doblar el PIB forestal de Chile y hacer crecer la industria asociada al bosque nativo a niveles similares de la industria de plantaciones exóticas. Pero lo más relevante es que permite “democratizar” el sector forestal chileno haciendo partícipe de este desarrollo a precisamente los pequeños propietarios forestales que son parte de la pobreza más dura de nuestro país, no tienen expectativas de desarrollo, están en un proceso de migración campo – ciudad y de envejecimiento. Pero incorporaría, además, en un régimen de operaciones modernas y desarrolladas a trabajadores, operadores, contratistas y muchos otros servicios asociados, posibilitando el desarrollo de comunidades locales en zonas rurales, manteniendo vivas culturas y tradiciones propias de estas zonas.

Líneas de acción en el marco de la Política Forestal

El desafío, por tanto, es revertir la nefasta tendencia actual de tasas de manejo sustentable de nuestros bosques nativos. La buena noticia es que la aprobación de la Política Forestal otorga no solo las herramientas y directrices, sino también la amplia aprobación sectorial a este desafío, generando una enorme oportunidad al país. Define como objetivo “Potenciar la función productiva sustentable del bosque nativo, orientándola hacia la producción de bienes madereros de alto valor, considerando el manejo silvícola y los límites que imponen las funciones del bosque relacionadas con la protección de la naturaleza, conservación de la biodiversidad y las necesidades de las comunidades locales.” En este marco, se conformó la Comisión Temática Bosque Nativo, cuyo objetivo es identificar las líneas de acción a abordar  y sus prioridades. En la figura 1 se grafica dicho programa.

Figura 1: Líneas de trabajo a abordar para lograr la meta de 1 millón de hás manejadas al 2035
Figura 1: Líneas de trabajo a abordar para lograr la meta de 1 millón de hás manejadas al 2035

Las líneas de acción definidas por el Grupo Temático Bosque Nativo de la Política Forestal  son ocho. De éstas, la cuantificación, ubicación y caracterización del recurso productivo disponible y un diagnóstico del mercado permitirán dimensionar realmente el potencial detrás del recurso. En el ámbito de la silvicultura es necesario revisar si los tratamientos silvícolas que actualmente se están aplicando realmente responden a los requerimientos de los bosques, tanto en eficacia, como en eficiencia. Así también, si responden de la forma prevista a las demandas de manejo actuales, como por ejemplo, la capacidad de regeneración de renovales con edades cortas de rotación. El largo período que llevamos en declinación de la actividad productiva y la tendencia de la sociedad hacia una posición cada vez más conservacionista, ha llevado a una gran disminución en el capital humano asociado a la producción de bosque nativo, en todos los niveles. Esto incluye también a los contratistas de cosechas con especialización en bosque nativo. Pero para poder acceder al recurso es necesario ir de la mano con el mejoramiento de la infraestructura asociada, tanto pública como la privada. El desarrollo de redes de caminos internas en los bosques, diseñadas y construidas profesionalmente, es clave para el cuidado del suelo. Parte importante de las pérdidas de suelos y daños a las cuencas de agua producidas por la actividad productiva del bosque nativo en el pasado, se debió a infraestructura interna inadecuada, causando importantes procesos erosivos.

La adecuación de los diferentes manejos a las actuales condiciones de nuestro bosque nativo y los desafíos que impone el cambio climático hacen necesaria una renovada investigación con enfoque en los aspectos prácticos y productivos. Existe el consenso, que la investigación relacionada al bosque nativo en el pasado reciente ha estado muy desligada de los reales requerimientos del mundo productivo. Debe necesariamente desarrollarse mecanismos que permitan conectar el mundo de la investigación con el mundo productivo. Existe mucha demanda en este aspecto.

Con todo, el ámbito de trabajo más relevante para revertir la tendencia de manejo actual del bosque nativo y llevarla a los niveles esperados es el de mejoramiento y adaptación de la normativa. Esto abarca desde políticas internas del servicio forestal, hasta la reformulación de la Ley 20.283 y evitar burocracias excesivas con eventuales duplicidades con nuevas leyes y/o ministerios, como podría darse con la creación del Servicio de Biodiversidad. Este grupo de trabajo debe abordar en el corto plazo una revisión de la normativa que pueda ser resuelta internamente por CONAF sin necesidad de ir al Parlamento, de forma tal de lograr efectos positivos en el corto plazo y luego, como tarea de mediano plazo y una vez se vayan detectando falencias o nuevos conceptos, proponer cambios o concretamente una nueva versión de la actual ley de bosque nativo, que tenga un enfoque moderno y competitivo.

Sin embargo, y aunque se lograse revertir la tendencia actual y cumplir los objetivos de producción planteados por la Política Forestal, es impensable sostener ese nivel de actividad  en el bosque nativo con el actual sentir que tiene la sociedad al respecto. Por tal motivo es esencial implementar una estrategia comunicacional que permita contar con una sociedad informada de los beneficios del manejo forestal sustentable y sus ventajas. Esta estrategia debe difundir ampliamente a la sociedad los aportes del bosque nativo en términos de las ventajas y beneficios del manejo forestal sustentable (MFS) el que tiene el fin de producir maderas de alto valor, protegiéndolo de la degradación.

La visión gremial

Tenemos que actuar con sentido de urgencia. Eso hace necesario priorizar las actividades y los temas a abordar. En ese contexto, los esfuerzos iniciales deben estar dirigidos a la cuantificación y caracterización del recurso, la normativa como eje central y la estrategia comunicacional, que permita crear conciencia de los beneficios del MFS y apreciar el valor de los productos madereros que se obtienen de este manejo sustentable del bosque nativo. En esa misma línea, debe abordarse la clasificación de este tipo de bosque que se encuentra degradado por acción antrópica y hoy no tienen capacidad de crecimiento, de creación de valor o que hayan caído en un estado de sucesión interrumpida. Poner en producción estos sitios será clave para el futuro cercano e importante para ayudar a mitigar los efectos del cambio climático. Esto requiere un gran desarrollo en los viveros de especies nativas para que produzcan con calidad de primer nivel, pero por sobre todo, a precios que permitan al recurso ser competitivo. Hay mucho que hacer en este ámbito en lo referente a las procedencias de las semillas, las investigaciones relacionadas a la variación de las condiciones por el efecto del cambio climático en cada región y su efecto sobre cada especie.

El eje “normativa” debe resolver la demanda de otorgar flexibilidad a nivel operacional y silvícola, generar certidumbre en el largo plazo a los actores y mejorar la competitividad del recurso. En este contexto es imperioso abordar la burocracia asociada a los actuales modelos de planes de manejo. La Alianza por el Bosque Nativo, agrupación de hecho conformada por Aprobosque, CIF y CORMA Rama Bosque Nativo han propuesto a CONAF para tal efecto un modelo innovador de Plan de Manejo Predial, que otorga gran responsabilidad al profesional (Ing. Forestal) encargado y aborda los requerimientos anteriormente planteados. Innova con interesantes herramientas de sustentabilidad y monitoreo, que la legislación actual no contempla. A nuestro parecer, una herramienta moderna, competitiva, sustentable y que ayuda mucho a CONAF a lograr mas eficiencia en el control. Creemos firmemente que esta pueda ser la locomotora que tire el carro del desarrollo del MFS del bosque nativo.

Las maderas provenientes de este bosque compiten a nivel global. Existe además, una amplia oferta de maderas de alto valor en el mercado internacional, tanto provenientes de bosques originales, como de plantaciones forestales de rápido crecimiento. Chile importa maderas de alto valor de gran calidad y a precios muy razonables. Debemos, por tanto, ser altamente competitivos y eficientes, si queremos cumplir las expectativas generadas. Como planteó el ex Vicepresidente de CORFO Eduardo Bitrán en una entrevista publicada por Emol en Enero de 2018 en referencia a la situación de la economía chilena “cuando hablamos de crecimiento a largo plazo, el crecimiento de la productividad es fundamental y ahí tenemos un talón de Aquiles. No confiamos y cada vez confiamos menos y resulta que para innovar hay que colaborar y si uno no tiene confianza, no colabora”.

Por todo esto resulta imperioso cambiar los paradigmas con los cuales el Estado debe abordar la administración de este recurso. Para lograr cambios hoy se hace necesario hacer algo diferente. Es imperioso incorporar en nuestro modelo de desarrollo las confianzas. Modelos basados en valores de confianza permiten gran eficiencia, eficacia, certidumbres y flexibilidad, características fundamentales para desarrollar cualquier industria en un mundo globalizado y más aun, en torno a un comodity, como lo es la madera. Necesitamos, entonces, una cuota importante de audacia. Si no avanzamos en este aspecto la semilla de esta tarea caerá sobre suelos estériles.