PymeMad, la realidad de las Pymes madereras chilenas Michel Esquerré, PymeMad Biobío AG

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El sector forestal es uno de los más concentrados del país donde dos empresas realizan el 80 % de las exportaciones y también generan gran parte de la masa forestal. Con esa descripción se puede decir que, sin la participación y disposición de ellas, los desafíos que enfrentamos no tendrán solución en el corto plazo, dado el déficit proyectado de madera de pino para el aserrío (déficit de entre 3 a 5 millones de metros cúbicos anuales). Además, su peso específico es tan relevante para el sector, que las Pymes necesitan sumarlas al momento de articular soluciones con el Estado. Hemos notado cambios y disposición en las grandes compañías en tomar algunas propuestas de las Pymes para mejorar el dialogo y unificar el diagnóstico en las amenazas futuras, pero falta mucho para poder decir que luchamos juntos por un mejor y próspero sector forestal para todos.

La Corma ha comenzado a dar pasos que van en esa dirección, lo que permite avizorar, que si el dialogo continúa, podremos tener un planteamiento común de soluciones para el sector. Nosotros como PymeMad trabajamos con la convicción de representar una contraparte en el diálogo y eso debe ser valorado por todos. Los errores del pasado en la planificación de la disponibilidad forestal para las Pymes, pasó por no escuchar otras voces, dejando de lado nuestro valioso diagnóstico. Creemos que, nuestro punto de vista ha sido bien recibido por el Estado y las grandes compañías forestales, a través de la Corma. A los insipientes logros, faltan pasos articuladores y concretos en las grandes empresas para sentir que ellos serán parte integral de la solución. Si así lo desean, en el entendido de que la concentración de este mercado puede ser riesgosa para ellos y en el cual solo se avizora que aumente en el tiempo, generando aún más peligros.

Por otro lado, el Estado ha cooperado poco con el criterio económico de lo que es una Pyme y sus necesidades. Entendemos que es un tema complejo, pero se necesitan instrumentos que, en forma inteligente, fomenten el desarrollo de las empresas que están bajo el tamaño de las grandes. Nosotros estamos convencidos de que con instrumentos creativos se puede ayudar e impulsar el desarrollo. A continuación, enumeramos algunas soluciones y descripción de nuestro sector:

¿Qué es una Pyme?

La Clasificación de las Pymes en el Servicio de Impuestos Internos está obsoleto, porque en un mercado tan concentrado como el nuestro, una empresa que vende más de $2.400 millones al año queda en la misma categoría que las grandes empresas. Urge cambiar esto para poder implementar políticas de Estado que combatan la concentración sin destruir o atacar a nadie. De hecho, en algunos países se deja de considerar Pyme a una empresa, cuando tiene más de 250 empleados, pero cada uno tiene sus propias realidades que deben ser analizadas sectorialmente para poder hacer algo que estimule y proteja a las Pymes de los abusos.

Financiamiento de la Pymes

El financiamiento de estas empresas en mayoritariamente bancario lo que limita el acceso al dinero para proyectos y además existe poca competencia entre los bancos. Una medida inteligente sería hacer que la condición de “hipotecada” de una propiedad en el conservador de bienes raíces sea universal para cualquier banco o institución financiera, de manera de permitir más flexibilidad al momento de negociar.

Realidad social de las Pymes

Las empresas de menor tamaño son contenedores sociales locales, donde se emplazan permiten el desarrollo de las comunidades. Se debe propender al uso local de las maderas y no generar grandes distancias de desplazamientos de la madera para llegar a las fábricas.

Nuestro planteamiento no es el de intervenir o destruir el modelo económico, lo que pensamos es que con medidas precisas y certeras se puede potenciar el músculo de las pequeñas y medianas empresas madereras, así como un acupunturista estimula un musculo preciso sin dañar o alterar un órgano vital.

¿Cómo se agrega valor en nuestro sector?

La madera seca tiene una altísima versatilidad y niveles de uso para agregar valor (muebles, construcción, juguetes, accesorios, decoración, etc.); lleva a la especialización de la mano de obra e implica inversión en tecnología. Por otro lado, la huella de carbono de la madera es bajísima si se le compara con sus sustitutos plásticos, hormigón, fierro y otros.

Identidad cultural e inserción social de las empresas madereras

Una planta maderera pequeña o mediana en un emplazamiento, es de tamaño proporcional a la comunidad de su entorno y genera sinergias locales, una conversación social más equilibrada, fluida y permanente creando un efecto multiplicador. Cuando un emprendedor o empresario contrata gente local para todos los ámbitos productivos de su empresa, también genera una identidad local y esto también es aplicable a los medianos silvicultores, generando un círculo virtuoso donde el beneficio de la empresa es apreciado.

Plantaciones forestales y patrimonio

Se necesita crear las condiciones que permitan a las Pymes tener abastecimiento futuro y la formación de patrimonio. Lo que no se plantee hoy, será escasez en 20 años más. Por eso el Decreto Ley 701 para pequeños propietarios es vital como base de los instrumentos de formación de patrimonio y se podrían pensar más formas de fomentar las plantaciones en manos de terceros orientadas al pino aserrable.