Situación y perspectivas del bosque nativo productivo en Chile

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Chile posee 14,4 millones de hectáreas de superficie de bosques nativos, de las cuales 4,1 millones están bajo el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas y otros 6 millones son clasificadas como productivas. A pesar de la existencia de este gran recurso en superficie, las tasas de uso para fines productivos tienen una alarmante curva descendente, según se aprecia en la curva de consumo de trozos en la Fig 1.

Figura 1: Evolución del consumo de trozos de bosque nativo, según destino productivo. (Fuente: Infor)

Las estadísticas relacionadas a los Planes de Manejo y superficie de Planes de Manejo son aún mas alarmantes, por cuanto, a pesar del gran esfuerzo que hace CONAF por implementar la aplicación de la Ley 20.283 de Recuperación del bosque nativo vigente desde octubre de 2008, no le ha sido posible lograr esa consolidación. Luego de un aparente éxito inicial, la tendencia parece irremediablemente irreversible. Esto, a menos que se cambien los paradigmas. (Fig 2)

Figura 2: Evolución de Planes de Manejo y Superficie aprobada entre 2009 y 2017. (Fuente : CONAF)

Todos los análisis de la realidad de los propietarios de bosque nativo, especialmente de los pequeños propietarios, son muy negativos. Según un estudio realizado en el marco de proyectos de investigación del Fondo de Investigación de la Ley de Bosque Nativo, el 95% de los Pequeños Propietarios de la Región de Los Ríos usa sus bosques para ganadería, siendo el forraje por lejos el producto más importante de los bosques hoy. Asimismo, el 67% de estos propietarios extraen madera fuera del margen de la ley y un 80% lo haría por sobre la tasa de crecimiento, esto es, cortan más de lo que los bosques nativos crecen.

Un gigante dormido

Poseemos más de 4.000.000 de hás de bosque nativo con carácter productivo, en su mayor parte con algún nivel de degradación. Poner esta superficie en producción y recuperar su capacidad productiva en términos de tasas de crecimiento anual, esto es, llevándola de sus actuales 3,6 m3/há/año a 10 m3/há/año, permitiría doblar el PIB forestal de Chile, hacer crecer la industria asociada al bosque nativo a niveles similares de la industria de plantaciones exóticas. Pero lo mas relevante es que permite “democratizar” el sector forestal chileno haciendo partícipe de este desarrollo a precisamente los pequeños propietarios forestales, quienes sufren la pobreza más dura de nuestro país, no tienen expectativas de desarrollo, están en un proceso de migración campo-ciudad y de envejecimiento. Por su naturaleza, la cadena productiva en torno a las especies del bosque nativo es propia de la pequeña y mediana industria, lo que fomenta el desarrollo local. Adicionalmente permitiría aumentar la capacidad de fijación de carbono de nuestros bosques, llevándolos a un 20% de las emisiones totales del país y así aportar significativamente con la mitigación del cambio climático y que Chile pueda cumplir los compromisos suscritos en el marco del Acuerdo de París.

Oportunidades

Durante la última administración se elaboró la Política Forestal del Estado de Chile. En este documento se consensuó transversalmente la planificación estratégica del sector forestal de nuestro país, tanto de plantaciones como de bosque nativo. Para este último sector se definió como objetivo impacto, entre otros “Potenciar la función productiva sustentable del bosque nativo, orientándola hacia la producción de bienes madereros de alto valor, considerando el manejo silvícola y los límites que imponen las funciones del bosque relacionadas con la protección de la naturaleza, conservación de la biodiversidad y las necesidades de las comunidades locales.”  Esto es en extremo valioso, por cuanto se reconoce transversalmente la importancia de la producción maderera del bosque nativo. Dentro de este marco se planteó el objetivo de manejar 50.000 há/año de bosque nativo en el mediano plazo. Si bien parece insuficiente en relación al potencial, considerando la tendencia que lleva la curva de superficies manejadas anualmente (Figura 2), constituiría un logro importante.

Adicionalmente, y como lo señalara el Dr. José Antonio Prado, según estudios de la FAO la humanidad requerirá 12 millones de m3 anuales adicionales de productos madereros al año 2050 en relación al consumo de 2010. Esto equivale a una superficie adicional de 7 millones de há de plantaciones artificiales. Sin embargo, parte de esta producción puede ser aportada por los bosques nativos, lo que mejoraría considerablemente su sustentabilidad.

Desafíos

Esencialmente hay que devolverle la competitividad a nuestros bosques nativos. Si bien los elementos necesarios a optimizar varían regionalmente de la misma forma como varía nuestro bosque, existen algunos que son transversales. Por un lado, está la excesiva burocracia que pesa sobre el propietario por exigencia del Estado y por otra, la necesaria incorporación de la sociedad entera como actor proactivo.

No hay ningún argumento sólido que haga recomendable no manejar sustentablemente el bosque nativo para fines de producción maderera. Pero no basta solo con tener la disposición de los actores directamente involucrados. Debemos convocar a la ciudadanía toda. Para ello, es necesaria una etapa de difusión y sensibilización social, tan importante como aquella de eliminar las actuales barreras de entrada. Esta etapa parte por construir nuestra historia forestal y vincularla con la vida y realidad propia de cada localidad. Construir y transmitir un relato es el desafío mas importante que tenemos por delante, entendiendo que la parte administrativa va por buen camino. ¿O no resulta paradójico que muchos quieran construir sus casas con sólidos pisos de coihue, firmes puertas de roble o lindas mesas de Lenga, pero sean a su vez fervientes retractores de que se corte un árbol nativo? Vencer la desinformación a través de incorporación a la historia y al relato es un desafío a abordar.

Pero crucial será la adaptación de la normativa que permita modernizar la relación propietario-Estado para que sea posible dar el impulso a esta locomotora del desarrollo rural del sur de Chile