Una Revolución FORESTAL

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Una propuesta para incrementar el aprovechamiento de los bosques nativos en un millón de m3 anuales y convertir a la Región de Los Ríos en una potencia en la producción de muebles y molduras de maderas nativas.

Luis Otero, Ing.Forestal
Luis Otero, Ing.Forestal

La Región de Los Ríos cuenta con alrededor de 800 mil hectáreas de bosques nativos, que cubren cerca del 60% de la superficie regional, de los cuales es posible obtener una serie de bienes y servicios ambientales como madera, leña, agua, biodiversidad y paisajes. Esta Región es la cuna de la silvicultura del bosque nativo, que se inició hace cerca de 50 años, desde la época del exComplejo Forestal y Maderero  Panguipulli y que hoy se ha proyectado a través de empresas como Forestal S.A., Arquilhue, Rio Cruces, Louisiana Pacific, etc. Basado en esta vasta experiencia de manejo sostenible es posible pensar en potenciar el sector forestal regional basado en una industria maderera con valor agregado, que incluya la producción de tablas, muebles y molduras de maderas nativas, todo producido por pequeñas y medianas empresas. De la superficie total de bosques, cerca de la mitad (es decir, 400 mil hectáreas) puede utilizarse para la producción sustentable de maderas y servicios ambientales. Ello significa una producción basada en el aprovechamiento del crecimiento anual del bosque y no en la corta del capital productivo. Bajo este criterio es posible producir con alrededor de cuatro millones de metros cúbicos anuales de madera.

De esta cantidad hoy se utiliza alrededor de un millón de metros cúbicos como leña para uso doméstico y sólo 160 mil para aserraderos. Es decir, se pierden alrededor de 2,8 millones de metros cúbicos de madera al año. En este artículo se propone incrementar el aprovechamiento en un millón de metros cúbicos anuales, lo que equivale a manejar en forma sustentable 100 mil hectáreas. Los restantes 1,8 millones pueden utilizarse a futuro ya sea en la industria maderera o en biomasa para cogeneración eléctrica.

Incorporar al manejo esta superficie implicaría generar empleo para unas 6.600 personas en forma directa en el bosque. Y para ello sería posible aprovechar la actual Ley del Bosque Nativo, que ha sido escasamente utilizada (menos del 10% de su fondo anual) y que permite obtener entre unos US$100 y US$400 de subsidio por hectárea manejada. Bastaría con subsidiar 30-50 mil hectáreas para tener un efecto importante.

Basado en la producción sostenible de un millón de metros cúbicos con fines industriales sería posible sostener dos plantas nuevas plantas de tableros, similares a la de Louisiana Pacific, existente en Panguipulli, con un consumo anual de 200 mil metros cúbicos de madera nativa de regular calidad, para producir tableros OSB para la construcción de viviendas. Esto generaría empleo directo para 560 personas.

Por otra parte, sustentado en la disponibilidad de 400 mil metros cúbicos anuales de madera de calidad, sería posible abastecer cerca de 100 pequeños aserraderos portátiles tipo WoodMeizer, muy conocidos en la Región. Y con un consumo anual de cuatro mil metros cúbicos de madera en trozos cada uno, los que darían empleo a unas 1.400 personas en forma permanente y directa.

Finalmente, con el 50% de la madera producida por estos pequeños aserraderos sería factible alimentar 25 nuevas fábricas de muebles, puertas, ventanas y molduras, similares a algunas existentes en la región (Muebles Wood, Viteri, Novaland y otras), las que podrían dar trabajo a cerca de 4.250 personas en forma directa.

En síntesis, el manejo de los bosques nativos regionales y su industrialización mediante Pymes, permitiría generar unos 13.000 nuevos empleos directos, más una cantidad similar de empleos indirectos derivados de la demanda de insumos, transporte, etc. Esto generaría una demanda por empleo muy superior al actual número de cesantes regionales (8.000 personas). La producción de maderas elaboradas permitiría casi duplicar las actuales exportaciones regionales alcanzando los US$244 millones anuales y sostenibles. Todo esto sin considerar la existencia de dos millones de metros cúbicos adicionales y sustentables, destinados a producción de energía y cogeneración. Un plan de estas características convertiría a la Región de Los Ríos, en el plazo de unos diez años, en la región de los muebles y molduras de maderas nativas.